A lo largo del sexenio
el gobierno de Enrique Peña Nieto ha anunciado, en repetidas ocasiones, la
detención de personas que pertenecen a una “lista de 123 objetivos
prioritarios” del crimen organizado. Todos ellos sujetos con roles clave en los
cárteles, según las autoridades. Hasta el pasado 15 de febrero, de los 100
“objetivos” detenidos, más de 14 murieron.
Pero al día de hoy, de
todo el grupo de delincuentes en su momento detenidos, solamente 4 han sido
sentenciados por delincuencia organiza y, de hecho, no hay certeza de que todos
los restantes sigan presos o en proceso.
Animal Político solicitó vía transparencia a la Procuraduría
General de la República (PGR) conocer cuál era la situación jurídica de todas
esas personas detenidas. La respuesta se
recibió tras un año de revisiones que llegaron hasta el pleno del Instituto
Nacional de Acceso a la Información (INAI), el cual resolvió que por interés
público debería revelarse el nombre de las personas que tuvieran una sentencia
condenatoria irrevocable por crimen organizado.
El documento entregado
por PGR muestra que son cuatro los que cuentan con esta sentencia: Francisco
Centeno Vela, alias el Negro o la Barredora, del grupo criminal Cártel del
Poniente; Melvin Gutiérrez Quiroz del Cártel de Los Arrellano Félix; Omar
Javier Llamas Orta, alias Federico o la Guapa, del Cártel de Juárez y Arturo
Vázquez Terrazas, alias Cachorro, del Cártel de Juárez.
En cuanto a los otros
96 detenidos, ninguno cuenta con una sentencia irrevocable y la PGR sostiene
que no puede dar detalles oficiales sobre lo que pasó con ellos. Públicamente ha trascendido el destino de algunos casos, como el de un exlíder del
Cártel de Juárez cuyo auto de formal prisión fue anulado por irregularidades, o
el de hijo de un capo del Cártel de Sinaloa que será liberado en septiembre,
antes que acabe el sexenio.
En México una persona solo puede ser considerada oficialmente
como responsable de haber cometido un delito cuando tiene en su contra una
sentencia irrevocable. De ahí que el pleno del INAI, al resolver el Recurso de
Revisión 1444/17 y el 1169/17 definiera que solo en esos casos puede revelarse
el nombre de la persona detenida.
Incluso, la resolución
del INAI impide a la PGR que se pueda seguir entregando la relación de los
“objetivos prioritarios” ya detenidos, como aún se podía hacer hasta el año
pasado.
¿Y los no sentenciados
Debido a que no cuentan
con una sentencia condenatoria irrevocable, la PGR aseguró que no puede
informar si todos los objetivos prioritarios siguen procesados o si algunos ya
han sido liberados.
De acuerdo con autoridades federales consultadas, existen al menos 3 de estos personajes
(cuyos nombres no fueron detallados) que habrían logrado recobrar su libertad
luego de que jueces dictaminaran irregularidades en los procesos de detención,
o que se les fincara un delito menor que les habría permitido salir libres.
Por ello se le preguntó
a PGR sobre cuales podrían haber sido liberados, pero la respuesta es que no se
podía emitir información al respecto.
En algunos casos el destino de los objetivos prioritarios ya
neutralizados es público por la información que en su momento se ha dado. En
ese caso se encuentra, por ejemplo, Joaquín “el Chapo Guzmán” quien fue
extraditado a los Estados Unidos.
Otro caso conocido es el de Serafín Zambada Ortiz, hijo del
líder del Cártel de Sinaloa Ismael “El Mayo” Zambada, quien también fue
extraditado a Estados Unidos. Pero Zambada quedará libre en septiembre próximo
debido a que se declaró culpable del delito de narcotráfico, y debido a su
nacionalidad estadounidense alcanzó los beneficios de una pena reducida en ese
país.
Un ejemplo de un proceso atorado en la fase inicial es el de
Vicente Carrillo Fuentes, el Viceroy, uno de los líderes del Cártel de Juárez,
y quien fue detenido desde 2013. Sin embargo, casi cinco años después, un
tribunal federal dejó sin efectos el auto de formal prisión que se le había
dictado por el delito de delincuencia organizada, al considerar que las pruebas
no sustentaban la acusación inicial.
Otro ejemplo es el del Miguel Ángel Treviño Morales, alias el
Z-40, quien también se encuentra detenido desde hace cinco años, pero hasta
ahora, ninguno de los procesos ha logrado llegar a una sentencia y, de hecho,
se prevé que sea extraditado a Estados Unidos antes de que tenga una sentencia.
Estrategia dudosa.
Pese a que más del 90 %
de los “objetivos prioritarios” que identificó el gobierno de Peña Nieto al
inicio del sexenio ya están “neutralizados”, hasta el día de hoy no hay datos
que permitan identificar un impacto positivo sobre la seguridad y disminución
de la violencia. De hecho,
todo lo contrario.
Animal Político publicó
que en los últimos tres años los homicidios dolosos en el país se han disparado
80 % y hoy alcanzan el nivel más alto del que se tenga registro. En varias ocasiones autoridades
federales y estatales han destacado que el deterioro de la seguridad en zonas
de alta violencia como Guerrero y Tamaulipas se debe a las disputas entre
células de un mismo grupo delictivo tras perder a sus liderazgos.
La detención de los
objetivos prioritarios tampoco ha frenado de forma evidente las operaciones del
narcotráfico. Datos
de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) muestran, por ejemplo, que tan solo de enero a abril de este año se han
decomisado en operaciones anti-narco más de 73,000 kilos de mariguana; mil
kilogramos de cocaína; 1,300 kilogramos de metanfetaminas; 1,919 armas de fuego
y casi 6 millones de pesos.
El pasado 26 de abril, el
propio candidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade, reconoció que
los esfuerzos que se han implementado en el actual sexenio en materia de
seguridad no han dado los resultados esperados.
“Hoy tenemos un
fenómeno delincuencial para el cual no tenemos ni los instrumentos ni la
estrategia adecuada para resolverlo”, dijo a reporteros.
Los objetivos que nunca han sido detenidos.
Hasta finales del año pasado, cuando la PGR aun podía
difundir una versión de su lista de objetivos prioritarios, se señalaban a 16 personas que faltaban por
ser detenidas: cuatro de la organización de los Beltrán Leyva; tres del Cártel
del Pacífico (Sinaloa); tres del Cártel del Poniente; dos de la Familia; uno
del Cártel del Golfo, uno del Cártel de Juárez; otro más de Los Zetas y uno del
Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Hoy esa lista se ha
reducido tras diversas capturas anunciadas en 2018. Actualmente, según lo que
han declarado los funcionarios, faltarían solo 9 por ser capturados.
La PGR no ha revelado
la identidad de las personas que no han sido detenidas con excepción de dos
casos: Ismael “El Mayo Zambada”, considerado actualmente como el máximo líder
de los grupos delictivos aliados en el Cártel del Pacífico (Sinaloa), y Nemesio
Oseguera Cervantes, líder del CJNG, el grupo delictivo de mayor crecimiento en
el actual sexenio.
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