“No les creo nada [a los candidatos a
la Presidencia de la República] porque todos son una bola de mentirosos”, así resumió
Melchor Flores Landa, padre de Juan Melchor Flores Hernández, un joven
desaparecido en Monterrey, Nuevo León, hace nueve años, los resultados del
“Diálogo por la Paz y la Justicia. La Agenda Fundamental”.
La opinión de Melchor Flores coincide
con la de varios familiares de víctimas de desaparición que –al igual que hace
seis años– asistieron al encuentro con los aspirantes presidenciales,
escucharon sus propuestas y promesas, pero a diferencia de aquel entonces
[cuando Enrique Peña Nieto les prometió soluciones y no las cumplió,
comentaron], hoy simplemente no les creyeron nada.
Un espacio
pequeño, para no más de 300 personas, sirvió al Movimiento por la Paz, Justicia
y Dignidad (MPJD) para sentar hoy a cuatro candidatos a la Presidencia de la
República frente a familiares de víctimas de violencia, principalmente
desaparecidos, y representantes de la sociedad civil.
El
movimiento encabezado por el poeta Javier Sicilia ya lo había hecho el 28 de
mayo 2012, cuando dialogó con Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, Andrés
Manuel López Obrador, Gabriel Ricardo Quadri de la Torre, entonces aspirantes a
Los Pinos.
Esta vez
sólo faltó la independiente Margarita Zavala Gómez del Campo, quien atribuyó su
ausencia a problemas de agenda, acudió al evento #10PorLaEducación, donde fue
arropada por organizaciones sociales, algunas vinculadas con el empresariado y
con el mismo Partido Acción Nacional.
El MPJD
también hizo –el 23 de junio de 2011– en los Diálogos de Chapultepec, donde se
sentó con el entonces Presiente Felipe Calderón Hinojosa e integrantes de su
Gabinete. Y como aquellas, esta tampoco fue una reunión fácil: ninguno de los
cuestionados logró muestras de aceptación o aplausos, como las que inundan los
recintos cuando los escuchas son empresarios o sus simpatizantes. Aquí la
mayoría de quienes observaban eran personas que han pasado días, meses y años
en espera de respuestas para frenar la violencia, encontrar a su ser querido y
hallar justicia por sus asesinatos dolosos.
El formato
del encuentro cambió, los candidatos expusieron sus posturas en cuanto a los
temas de seguridad y paz, y respondieron las preguntas que los moderadores
presentaron, a nombre de las organizaciones, sobre la Ley de Seguridad
Interior, política contra de salud y despenalización de las drogas, así como
reformas a las instituciones de justicia.
Los grupos de víctimas son el retrato
más evidente de las crisis que vive México:
las violaciones a los derechos humanos y las cifras de horror que han
dejado la estrategia frontal contra el crimen organizado iniciada por Felipe
Calderon: más de 34 mil personas desaparecidas, y más de 200 mil muertos: 104
mil 673 indagatorias abiertas por homicidio doloso en el sexenio de Enrique
Peña Nieto hasta marzo de este año y 102 mil 859 carpetas por asesinato en la
administración de su antecesor.
Los cuatro
candidatos: Ricardo Anaya Cortés, de la coalición “Por México al Frente”;
Andrés Manuel López Obrador de la coalición “Juntos Haremos Historia” el
candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón y José Antonio Meade
Kuribrena de la coalición “Todos por México” coincidieron en que la estrategia
de seguridad falló y que es necesario modificarla.
Sin
excepción, se encargaron de repetir lo que han dicho a lo largo de su campaña.
No faltaron los murmullos de desaprobación, las burlas a sus declaraciones y
hasta la confrontación.
“No podemos
seguir como vamos, la ruta es insostenible”, dijo el panista Anaya, quien
planteó ir más allá de la detención de grandes criminales y alertó sobre la
necesidad de profesionalizar a las policías; López Obrador declaró que es
necesario cambiar la lucha anticrimen por otra que atienda las causas que
originó la inseguridad y violencia, como combatir la pobreza, atender a los
jóvenes; “El Bronco”, que su estrategia sería en investigar los delitos y
perseguirlos, sin que la drogas sean legalizadas, y José Antonio Meade insistió
que al mejorar la prevención del delito, se lograrán mejores resultados.
El desarrollo del evento no dejó el
mejor sabor de boca para algunas de las varias víctimas pues, coincidieron, no
fue un intercambio de puntos de vista directos o de exposición de ideas, sino
“una presentación de discursos, ambiguos”.
Para Fabiola Pensado, madre de
Argenis Yosimar Pensado Barrera –desaparecido el 16 de marzo 2014 en Xalapa–,
Veracruz, los aspirantes a jefe del Ejecutivo federal “ni siquiera estaban
dialogando, sólo se sentaron a medio dar un discurso”.
Aunado a
ello, el pequeño salón redujo la entrada de las víctimas –quienes eran poco más
de la tercera parte–, pues el espacio tuvo que ser dividido para la presencia
de representantes de medios de comunicación, representantes de organizaciones
civiles e integrantes de los equipos de campaña de los aspirantes.
Familiares de víctimas de la
violencia que atraviesa el país lo vieron como un evento un poco gris y que
salieron de la reunión igual que como ingresaron: sin ninguna propuesta que les
atrajera o con la percepción de que los candidatos no tienen una agenda real
comprometida con los derechos humanos y la atención a víctimas.
Son personas
como Nancy Raquel Rosete, madre de Axel Torres Rossete –de quien no se sabe
nada desde diciembre de 2010 cuando se le vio por última vez en el Estado de
México–. “Queremos encontrar a nuestros
familiares y las respuestas que dieron hoy son ambiguas. Ninguno respondió a
nuestras peticiones. ¡No hay ni a cuál irle!”, dijo al concluir el evento.
O como
Aracely Madgalena Rodriguez Nava, madre de Luis Angel Rodríguez –un policía
desaparecido en 2009 en Michoacan–, quien expresó “nos hemos dado cuenta que ningún candidato tenía en su agenda los
derechos humanos y los desaparecidos, que son urgencia humanitaria a nivel
país”.
El MPJD surgió después del 28 de marzo de 2011,
cuando fue encontrado el cadáver de, Juan Francisco Sicilia, hijo del poeta y
ahora activista, junto con el de otras seis personas en un auto en Temixco, en
Morelos. Siete años han pasado, marchas, protestas, muertos, y desaparecidos se
acumulan.
Javier
Sicilia rescata del evento que los políticos asumieron el problema. “Yo creo que hay propuestas de Meade, Andrés
Manuel, Ricardo Anaya, e incluso de ‘El Bronco’, porque la única propuesta
interesante de él fue hablar del poder judicial. Ahora hay ver cómo conjuntamos lo mejor de
ellos para que, independientemente quien gane, se lleve esta agenda común
consensuada” dijo.
Y advirtió que “sin esa agenda unificada el
[quien sea el próximo Presidente] van a administrar el infierno”
Pero también tuvo críticas para ellos: sobre el
candidato del PRI dijo que quizá teme solicitar apoyo internacional porque se
pondría en evidencia los crímenes de lesa humanidad que se ha ejercido a lo
largo de estos 12 años; al morenista, le recriminó su insistencia a enviar la
terna de aspirantes que dirija la próxima Fiscalía General de la República…
Y ante las
víctimas, Jaime Rodriguez Calderón fue
blanco de burlas ante su evidente apoyo a la militarización y su discurso de persecución
de delincuentes “a como dé lugar”. Meade fue increpado por los presentes:
“Usted vive en otro país y nosotros en otro”, le dijo una de ellas ante todo el
auditorio.
La activista
Aracely Madgalena concluyó que “estuvo
mal que Ricardo Anaya no volteó a ver a las víctimas, siempre estuvo de lado,
en ningún momento dirigió la mirada real de frente a las víctimas. Eso nos
habla de no querer vernos a nosotros de frente, ver las imágenes y los rostros
de nuestros hijos que nos hacen falta en los hogares”.
Fabiola
Pensado, madre de Yosimar Pensado –desaparecido el 16 de marzo 2014 en Xalapa–,
coincidió: “Algunos ni siquiera
voltearon a vernos. Ahí se ve que no les interesa de verdad, que cuando ya
llegan al poder se olvidan de la gente”.
Margarita
López Pérez, madre de Yahaira Guadalupe Vaena López, -desaparecida el 13 de
abril de 2011 en Oaxaca-, sostuvo que el
ejercicio de hoy no es garantía de nada.
“Con todos es lo mismo siempre, para
mí todos son lo mismo. Todos están buscando solo el voto, aquí se sentaron hace
seis años. Peña Nieto nos dijo que este sería un sexenio de búsqueda,
localización y entrega de cuerpos y lo cierto es que hemos entregado cuerpos,
pero nosotras, no porque ellos tengan la intensión de hacerlo, si ellos
quisieran, de verdad ya habían entregado miles de cuerpos”, criticó.
Nancy Raquel
Rosete se lamentó en el mismo sentido sobre los aspirantes a gobernar el país
por los próximos seis años: “¡No hay ni
a cual irle! Meade fue el más buscador de palabras, pero al final no dijo nada.
Media hora sin nada de respuestas. Nada. No se le entendió, le rebuscó”.
El señor
Melchor Flores Landa, padre de un joven desaparecido en Nuevo León, al igual de
las demás víctimas mostró recelo.
“Como dice el dicho: ‘hasta no ver no
creer'”, porque todos son una bola de mentirosos. Hace seis años, estuvo Peña
Nieto, ofreció y nada. Seguimos siendo su burla. Eso es somos: su burla, porque
ellos juegan con nuestro dolor, nuestros sentimientos”, lanzó.
Y puso su
caso como ejemplo. “¿Como creerle a un
señor que fue gobernador de Nuevo León y que nunca nos quiso recibir en
Monterrey? ¿Cómo se pone a decir que él víctima? Es un mentiroso”.
LA AUSENCIA
DE MARGARITA.
La
inasistencia de la única mujer candidata al encuentro con la sociedad
organizada que ha sido víctima de la guerra contra el narcotráfico no impidió que las críticas le cayeran
encima.
Ella sí
estuvo presente en el encuentro del 23 de junio de 2011, pero en una posición
menos comprometida políticamente: era la Primera Dama. El año en que se celebró
el primer encuentro también sería el que marcaría un récord de homicidios
dolosos: 22 mil 409, y que no se superaría hasta el 2017.
Javier Sicilia señaló que la ausencia
de Zavala fue un error político, y ahora ella tendrá que pagar las
consecuencias.
“Con lo que yo me quedo de su mensaje
es: ‘no me importan ustedes no me importan las víctimas y no me importa la paz
y me parece gravísimo”, dijo el activista.
Las ahora
buscadoras de familiares Margarita López y Fabiola Pensado coincidieron que, por identificación de género, por “decencia”, la
candidata independiente debió acudir al encuentro.
“Era de esperarse. ¿Qué cara podía
darnos? No podíamos esperar más de la esposa del genocida que nos puso en esta
guerra absurda y estúpida”, declaró Margarita López.
Mientras que
Nancy Raquel Rosete consideró que su
inasistencia evidencia “falta de humanidad. Es obvio que no le interesa el
tema”.
Minutos
después de que finalizó el evento, la expanista ofreció una rueda de prensa.
“Sí me
hubiera gustado estar, pero ahí están mis propuestas; incluso a cada una de las
propuestas que señalan, como la despenalización de la mariguana en términos
lúdicos, que definitivamente no estoy de acuerdo, no me gusta que los
extranjeros vengan a juzgar a los mexicanos, somos un país con una historia y
talento mexicano”, dijo la candidata.
Y frente a
los medios de comunicación afirmó que a las víctimas mortales: “No las provocó
nadie más que los criminales, y esos criminales tienen que ser enfrentados y no
darles amnistía ni liberarlos, sino hay que enfrentarlos con el Estado”.
Así, ante cámaras y micrófonos,
respondía a lo que frente a las madres, padres, hijos, deudos no hizo.
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