Jesús
Esquivel.
Debido a que Estados Unidos recibe al
día 15 solicitudes de asilo de los migrantes centroamericanos, México está, por
vía de los hechos, haciendo la labor de un tercer país seguro, “como lo quería
la Casa Blanca”, reconoció un funcionario del equipo del futuro canciller
Marcelo Ebrard.
En
entrevista con Apro, el funcionario –que pidió no publicar su nombre—aceptó además que el virtual gobierno de
Andrés López Obrador –que entrará en funciones el próximo 1 de diciembre—
negocia con el de Estados Unidos un plan migratorio llamado “Quédate en
México”, tal como lo reveló este jueves 20 el diario The Washington Post.
Según el
diario estadunidense, con este plan los
migrantes centroamericanos que soliciten asilo en Estados Unidos permanecerán
en territorio mexicano –y no en el estadunidense– mientras se procesa su caso y se determina la
validez de su petición.
“No todo está definido (en dicho
plan). El gobierno del próximo presidente (López Obrador) está revisando con el
de Estados Unidos los detalles de un programa con el cual se dé un trato
humanitario y justo a los migrantes, con el debido respeto a las leyes y a la soberanía
de cada país”,
señaló.
Comentó que en los próximos días se
hará el anuncio del acuerdo, y advirtió que “no todo lo que está pidiendo
Estados Unidos se va a aceptar”, sin dar más detalles de los puntos de la
negociación bilateral.
De acuerdo
con una fuente del actual gobierno de Enrique Peña Nieto –también consultada
por Apro–, las negociaciones del plan
“Quédate en México” están siendo directamente revisadas por Mike Pompeo,
secretario de Estado en el gobierno de Trump, y por Marcelo Ebrard, próximo
secretario de Relaciones Exteriores. Ambos se habrían reunido la semana pasada
en Houston, Texas, para darle seguimiento a las negociaciones del plan.
De acuerdo
con el funcionario del equipo Ebrard, el
procedimiento para ingresar es el siguiente: los solicitantes se anotan en un
libro y a cada uno se le asigna un número. Este libro está en poder de los
agentes del Instituto Nacional de Migración (Inami) de México.
El Inami le pasa la lista de solicitantes a las
autoridades migratorias de Estados Unidos y éstas determinan y comunican la
cantidad de casos que aceptan. Por ejemplo, pueden decir: el día de hoy pasan
del número 1750 al 1765. Estas personas ingresan a territorio estadunidense a
través de los puertos de entrada legales. “Los solicitantes no regresan. Si los
deportan o qué hacen con ellos, nosotros no nos enteramos”, comentó.
El
funcionario señaló que hasta la semana
pasada Estados Unidos estaba recibiendo solicitudes de asilo de 50 personas por
día, pero esta semana le bajó a 15 al día.
Así, dijo, el gobierno de Trum aumenta o disminuye a
su antojo el ingreso de los solicitantes de asilo, dejándole la responsabilidad
a México del grueso de los integrantes de la Caravana.
De acuerdo con la aritmética del
acceso a Estados Unidos, México está haciendo el 80% de la labor de un tercer
país seguro, como quería la Casa Blanca” “que sucediera y para lo cual negoció con el gobierno
de Peña Nieto un acuerdo bilateral que finalmente no se firmó.
“A México lo están obligando, sin que
esté en el papel, a ser un tercer país seguro debido al procedimiento para que
ingresen los migrantes a Estados Unidos”, comentó.
Informó que en el albergue Benito
Juárez, en Tijuana, había hasta el miércoles 21 un total de 4 mil 520 centroamericanos;
de estos, 2 mil 800 eran hombres; 879 eran mujeres; así como 384 niños y 439
niñas.
“Esta realidad de la diversidad de
género y de adultos y menores de edad está complicando más la situación para
México, porque hay que proporcionarles alimentos, servicios médicos y de
sanidad”, dijo.
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