Cientos de personas acudieron al
Campo Militar 1 A, en la capital del país, en respuesta a la convocatoria del
presidente Andrés Manuel López Obrador para contratar a dos mil conductores de
pipas que repartirán combustible por el país.
Los primeros interesados llegaron
alrededor de las 9 de la mañana tras escuchar en la conferencia de prensa matutina
que la paga sería de 14 mil 500 pesos, con prestaciones de ley.
Uno de los
solicitantes de empleo, Jesús Cerón Hernández, no perdió el tiempo y se presentó
en el Campo Militar; él es trailero con 33 años de experiencia y, aunque considera que el ramo de los
transportes no es mal pagado, quiere una oportunidad de tener estabilidad
social y prestaciones, además de un descanso establecido.
No le preocupa el tiempo que dure la
selección, pues está acostumbrado a no estar en casa, ya que en el ramo se
pierden navidades, años nuevos y nunca se tiene tiempo para la familia.
Afuera de la
reja verde, resguardada por militares, la gente verificaba su documentación en
folders amarillos, azules y de plástico transparente. La mayoría son hombres de
entre 30 y 50 años, mientras del lado opuesto de la fila, esposas e hijos
esperan a quien entraron en busca de mejores oportunidades. Se retiran cuando,
mediante una llamada, les avisan que “va para largo”.
Ildefonso González Martínez llegó a
las 11 de la mañana. Vio la conferencia matutina cuando la secretaria del
Trabajo y Previsión Social (STyPS), Luisa María Alcalde, hizo el anuncio y
decidió acudir, ya que es desempleado y a sus 57 años de edad se ha vuelto
complicado obtener un empleo.
Para Ildefonso, con 26 años de años
de experiencia en la conducción de tráilers, este trabajo es una oportunidad
para progresar; además, conoce el manejo de materiales peligrosos, por lo cual
espera ser seleccionado.
La seguridad no le preocupa, pues
afirma que los traileros se enfrentan a la maldad día y noche en la carretera; la diferencia, dice, está en que trabajando para el gobierno
los salarios son mejores, tendría prestaciones y un horario establecido, además
de que tendría la oportunidad de servir a su país.
El proceso
de selección se dividió en tres etapas:
la primera es cumplir los requisitos, que son tener de 25 a 60 años y contar
con la documentación necesaria requerida –acta de nacimiento, CURP,
comprobante de domicilio, identificación oficial con fotografía, currículum y
licencia federal tipo E–.
Aunque en la conferencia matutina se
afirmó que aceptaría la licencia de manejo tipo B o C, en cuyo caso los
conductores tendrían que acreditar dos años de antigüedad. Sin embargo, ya en el Campo Militar aclararon que sólo aceptarían la licencia E, por
lo cual decenas de aspirantes salieron decepcionados.
Además, los candidatos tendrán que acreditar un
buen estado de salud y aprobar un examen de manejo previsto para la tercera
etapa; sin embargo, a las 6 de la tarde el proceso apenas iba en la segunda
etapa, es decir, en la realización del examen médico, mientras que las pruebas
de manejo supervisadas por personal de Pemex no habían comenzado.
Las mujeres también respondieron a la
convocatoria. María del Carmen Servín Vargas llegó a las inmediaciones de
Avenida Conscripto a las 2:30 de la tarde, luego de que amigos y familiares le
informaran del empleo que el gobierno federal ofreció, con la esperanza de
sacar a su familia adelante y de hacer lo que más le gusta.
Desde muy
pequeña, María del Carmen supo que quería dedicarse a ser chofer de pipa, como
su papá, y fue en 2009 cuando logró obtener su licencia federal tipo E para
conducir este tipo de unidades con materiales peligrosos. Asegura que siempre
ha tratado de enseñarle a sus hijos que luchen por sus sueños, y es por eso que
acudió al proceso de selección, del que pretende salir airosa, pues cuenta con
la experiencia necesaria.
La mujer, quien roba la atención de
los aspirantes por su cabellera roja, dice apoyar la estrategia del presidente
contra el robo de combustible y afirma tener la camiseta bien puesta.
A las 6 de la tarde concluyó el
horario establecido para la recepción de los candidatos y al menos un centenar
de personas aún aguardaba en la fila en espera de poder ingresar al Campo
Militar y postularse para el empleo.
Las autoridades esperan que mañana
llegue más gente y que lo hagan desde muy temprano, e incluso no descartan que
alguien se quede a dormir ahí afuera.
Personal de Pemex consideró la
posibilidad de alargar el plazo para que quienes sean contratados este fin de
semana comiencen a operar, puesto que de no poseer la experiencia necesaria
tendrían que someterse a capacitación, cuya duración aproximada es de dos
semanas.
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