“Son falsas, difamatorias y absurdas las
acusaciones del narcotraficante colombiano en Nueva York”, soltó Francisco
Guzmán, exjefe de la oficina presidencial de Enrique Peña Nieto, ante la
declaración de Alexander Alex Cifuentes, quien dijo que Joaquín El Chapo Guzmán
sobornó al exmandatario con 10 millones de dólares.
El
exfuncionario dio la cara por su antiguo
jefe al recordar que el gobierno del mexiquense fue el que localizó, detuvo y
extraditó a Joaquín Guzmán Loera.
“Desde el inicio de la administración, fue un
objetivo prioritario del Gabinete de Seguridad”, aclaró Guzmán.
El capo
mexicano, quien es enjuiciado en Estados Unidos por al menos 11 cargos, fue
recapturado en 2014 en Mazatlán luego de fugarse por primera vez de Puente
Grande en 2001.
El 11 de
julio de 2015, durante el tercer año del gobierno de Peña Nieto, El Chapo huyó
del penal del Altiplano a través de un túnel.
Medio año
después, el 8 de enero de 2016, el narcotraficante fue recapturado por segunda
ocasión. Finalmente, el 19 de enero de 2017, fue extraditado a Estados Unidos y
recluido en una cárcel de Nueva York.
El nombre de Peña Nieto salió a
relucir este martes en el llamado “juicio del siglo” contra el capo sinaloense,
luego que Alex Cifuentes respondió así a las siguientes preguntas:
–¿En febrero de 2014, en una reunión
que tuvo con los fiscales (de Estados Unidos), usted informó que el
expresidente Peña Nieto le pidió a Joaquín Guzmán 250 millones de dólares?,
–preguntó Jeffrey Lichtman, abogado de El Chapo, al narcotraficante colombiano.
–Sí, señor, –respondió el testigo del
Departamento de Justicia de Estados Unidos que testifica para inculpar a El
Chapo de los delitos de tráfico de drogas ilícitas y lavado de dinero.
En otro diálogo, el capo colombiano
revela:
–¿Que el pago de los 100 millones de
dólares a Peña Nieto se hizo en octubre de 2012?
–Correcto.
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