Por Dulce
Olvera.
“No te enfermes, no hay medicinas”, advertía
un letrero mostrado por trabajadores petroleros y jubilados durante una
protesta afuera de una supervisión médica de Petróleos Mexicanos (Pemex) en
Córdoba, Veracruz. El problema de desabasto de medicamentos, un reflejo más de
los números rojos de la empresa productiva del Estado se extiende a nivel
nacional incluso en áreas de urgencias, acusaron los derechohabientes, quienes
deben pagar de su bolsillo los insumos y esperar hasta meses para un reembolso.
La Auditoría
Superior de la Federación (ASF) ha
observado desde 2013 a 2016 una serie de irregularidades en los inventarios y
adquisición de medicamentos de la petrolera, así como en los contratos a
terceros para servicios médicos, entre ellas, que no se cuenta con criterios
para evaluar las cantidades de insumos que requieren las unidades médicas de
Pemex.
“En urgencias te dicen que no hay
medicamento, y nomás te ponen una inyección contra el dolor y se acabó. Yo
tengo desde enero [del 2018] esperando una cirugía. La necesito con urgencia
porque es molesto en la forma en que ando”, dijo la esposa de un trabajador petrolero en la
manifestación en Veracruz.
Hay al menos casos detectados en
Veracruz, Tabasco, Tamaulipas, Guanajuato y Ciudad de México. El mecanismo de
compensación se repite, según los testimonios. El derechohabiente tiene que ir
a comprar con su dinero el medicamento a una farmacia particular en la que
logra conseguirlo, pero tiene que hacer que la factura salga a nombre de Pemex,
y llevarla a la clínica u hospital que le corresponde para la devolución del
gasto.
El presupuesto ha ido en aumento.
Para el nuevo Gobierno federal el problema radica en la corrupción.
El presupuesto para servicios médicos
de personal de Pemex asciende a 14 mil 176 millones 869 mil 714 de pesos para
este 2019, más que los 12 mil 383 millones 817 mil 104 de pesos de hace cinco
años, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Hacienda. El Presidente
Andrés Manuel López Obrador dijo ayer en la conferencia mañanera que harán
todas las compras de medicamentos de manera consolidada, con precios
transparentes para que no se paguen sobreprecios y haya medicinas.
“Es que no hay abasto de medicamentos
por la corrupción en las medicinas. Se robaban, espero que ya no lo sigan
haciendo, hasta el dinero de las medicinas. A ese grado se había llegado”, aseveró sobre el sistema de salud
pública social y popular.
Petróleos Mexicanos, con inversión,
producción de hidrocarburos y refinación a la baja, es responsable de
proporcionar el servicio médico “integral”, “efectivo” y “oportuno” a sus
trabajadores, jubilados, viudas y derechohabientes, en cumplimiento del
Capítulo XIV del Contrato Colectivo del Trabajo, por medio de la Subdirección
de Servicios de Salud que está sujeta al Gobierno federal, al ser integrante
del Sistema Nacional de Salud.
La población derechohabiente de Pemex
es de 765 mil 421 personas, de las cuales 198 mil 533 (25.9 por ciento) son
trabajadores en activo; 88 mil 771 (11.6 por ciento) trabajadores pensionados,
y 478 mil 117 (62.5 por ciento) familiares de trabajadores activos y
pensionados, de acuerdo con cifras de 2014.
El sistema
de unidades médicas de Pemex se compone
por 21 hospitales centrales, regionales y generales distribuidos en Ciudad de
México, Tamaulipas, Veracruz, Guanajuato, Tabasco, Nuevo León, Campeche, San
Luis Potosí, Oaxaca e Hidalgo; 12 clínicas en Veracruz, Puebla, Tamaulipas,
Hidalgo, Tabasco, Campeche y Jalisco; 26 consultorios en Estado de México,
Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Chihuahua, Oaxaca, Sinaloa, Nuevo León, Chiapas,
y Ciudad de México; y 17 gerencias, subgerencias y coordinaciones en Ciudad de
México, Jalisco, Nuevo León y Veracruz.
“Los servicios médicos están
desastrosos. No hay medicamento, no hay incluso material para atención de los
enfermos en las áreas de urgencia de los hospitales y clínicas de Pemex. El
trabajador tiene a veces que ir a comprar algo que esté necesitando para tratar
a un paciente que esté en urgencias. Esto no es posible”, aseveró en entrevista Raúl Romero
Maldonado, trabajador jubilado de la sección 34 en la Ciudad de México.
Interpuso
una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) y en una denuncia
penal contra el líder sindical Carlos Romero Deschamps también lo señala.
“En el Contrato Colectivo se dice que
para los trabajadores petroleros el servicio médico de Pemex tiene que ser de
la mejor calidad, y ofrecer todos los medicamentos y lo que sea necesario para
recuperar la salud. No se está cumpliendo”, dijo. “Tuvimos que interponer una
denuncia ante la Secretaría de la Función Pública porque no hay medicamentos”.
“Por qué un trabajador tiene que
comprar y facturar a nombre de Pemex. Pudiera incidir en una violación a la Ley
Hacendaria: comprar y facturar a nombre de otro”, cuestionó Romero Maldonado.
Enfatizó sobre casos de los jubilados
o derechohabientes y viudas que en ese momento carecen de recursos económicos
para hacer la compra. Además, para obtener el reembolso hay que acudir varias
veces, con el consiguiente gasto económico, “peor aún para quienes usan sillas
de ruedas o andaderas, ya que deberán pagar taxis”.
En la
denuncia penal que interpuso el 15 de marzo de 2018 ante la entonces
Procuraduría General de la República, el
trabajador jubilado Raúl Romero planteó la violación al Contrato Colectivo por
parte de Pemex al no brindar buena atención médica por falta de medicamentos e
insumos para curaciones, deficiencia en estudios radiológicos, así como
análisis clínicos tardíos, y con ello los médicos no pueden dictaminar los
tratamientos adecuados por ausencia de instrumental.
“La falta de defensa sindical ha
propiciado que los trabajadores activos, jubilados y derechohabientes padecemos
la falta de medicamentos y una buena atención médica tal como lo señala el Contrato
Colectivo de Trabajo, que mandata que se nos proporcione atención médica de la
mejor calidad, así como medicamentos de patente, no similares”, reza la denuncia.
En Tabasco,
el Movimiento Obrerista Democrático de Acción Petrolera (MODAP) ha exigido la ampliación del cuadro básico,
así como mejorar los servicios a los derechohabientes y las instalaciones en el
Hospital General en Comalcalco por ser obsoletas e insuficientes. Su capacidad
es para ocho mil personas frente a la demanda de 20 mil. Los propios
trabajadores han debido comprar en momentos de urgencia médica el alcohol,
gasas, curitas y medicamentos que llegan a costar hasta más de cinco o siete
mil pesos.
La Asociación Civil “Coatza Vihve”
acusó que más de 100 pacientes con VIH han sufrido el desabasto de medicamentos
antirretrovirales en los hospitales de Pemex de la región de Veracruz. Las
medicinas por fuera cuestan entre ocho mil a 10 mil pesos por frasco,
correspondiente a un mes de tratamiento.
LAS FALLAS
DETECTADAS POR LA ASF.
“La falla en los medicamentos ha sido
un talón de Aquiles muy notorio con lo que respecta a todos los rubros y
hospitales de los tres niveles. Batallan mucho los pacientes que ya llevan un
tratamiento como hipertensos o diabéticos que constantemente necesitan el
servicio para la medicina. A veces no hay ni pastillas para la presión que es
lo más común”, aseguró en entrevista René Valdez, ex trabajador petrolero del
área de mantenimiento del Hospital General de Pemex en Nanchital, Veracruz.
“Esta problemática la venimos
arrastrando desde hace varios años, estamos hablando de cinco años para acá”,
estimó. “Tenemos testimonios de personas que se quejan demasiado, más que nada
los adultos mayores, jubilados de edad avanzada. Se está jugando con la salud
de las personas; puede haber alto índice de mortandad. Hay personas que no
tienen dinero para comprárselo y están con la esperanza de que Pemex se lo
surta”.
En la Cuenta Pública de 2013 de la
Auditoría Superior de la Federación (ASF) se observaron los inventarios de
medicamentos en almacenes de unidades médicas de Pemex. Ese año el Sistema de
Servicios de Salud de la empresa recibió un total de 12 millones 460 mil 411
medicamentos, por un importe de mil 509 millones 476 mil pesos.
El órgano
fiscalizador detectó que en 580
resurtimientos de medicamentos por 5 millones 409 mil pesos “su control fue
discrecional”, por carecer de un procedimiento establecido que regulara su
despacho con un formato homogéneo.
En su
dictamen realizado en noviembre de 2014 concluyó
que de las 47 unidades médicas, 38 (el 80.9 por ciento) no proporcionaron
evidencia de la realización de inventarios físicos en incumplimiento de la
normativa. Asimismo, se omitió revelar en su información financiera las existencias
de medicamentos de sus farmacias en operación por 151 millones 072 mil pesos.
“Donde hay cierta deficiencia es en
el abasto de medicamentos. Pensamos que en este nuevo gobierno vamos a estar
mucho mejor”, dijo
Jesús Ponce Hernández, trabajador jubilado, sobre el desabasto en el Hospital
Regional en Cd. Madero, Tamaulipas.
Para la
Cuenta Pública de 2015, la ASF abordó la
subrogación de servicios médicos al personal de Pemex, esto es, contratación de
terceros para servicios de hospitales o medicinas. En 2015 la petrolera ejerció
un presupuesto de 4 mil 027 millones 739 miles de pesos, mediante la
subrogación para la adquisición de medicamentos y productos farmacéuticos,
subcontratación de servicios con terceros y servicios integrales.
Para el
dictamen de noviembre de 2016 se acusó
que no se formalizaron tres contratos de servicios médicos subrogados
realizados en 2015, con un presupuesto de 116 millones 903 miles de pesos; y de
siete contratos de servicios médicos subrogados, por 195 millones 562 miles de
pesos, realizados en 2015 por adjudicación directa, Pemex no acreditó la
realización de investigaciones de mercado, ni se fundó por lo que debieron
realizarse por licitación pública. Otro contrato de adjudicación directa para
medicinas por 14 millones 766 mil pesos también debía ser por licitación.
Basado en lo
visto en el Hospital General de Nanchital, Veracruz, donde laboraba, el
trabajador jubilado René Valdez pidió revisar los contratos que se tienen.
“Las ambulancias no pertenecen a
Pemex, son subrogadas y se tendría que ver quién es el dueño, en qué
condiciones está y si es justo. Sigue habiendo problemas con ambulancias
descompuestas o que no salen a tiempo. A simple vista, como carecen de
ambulancias, a lo mejor no es la vía correcta. Que Pemex tenga sus ambulancias
y el mismo personal de Pemex le brinde el mantenimiento como se hacía antes”, aseguró.
El proceso de adquisición de
medicamentos fue fiscalizado por la Auditoría Superior de la Federación para la
Cuenta Pública de 2016. “En nuestra
opinión el sistema de control interno tiene debilidades significativas”,
concluyó en el dictamen de octubre de 2017.
Entre otras
causas, desglosó, porque la Subdirección
de Servicios de Salud no cuenta con criterios establecidos para evaluar las
cantidades de insumos que requieran las unidades médicas de Pemex.
De una muestra de seis contratos por
558 millones 792 mil pesos, en el 55.1 por ciento del importe contratado se
identificó que no existe evidencia de supervisión tanto para el comprador como
el administrador de proyecto en el proceso de contratación, por parte de la Gerencia
de Contrataciones para Procesos de Soporte y Servicios de Salud de la Dirección
Operativa de Procura y Abastecimiento.
Y sobre la distribución de
medicamentos, la Gerencia de Contrataciones no proporcionó la evidencia
documental de la capacidad técnica, financiera y legal de los servicios
contratados para la recepción, almacenamiento, control, distribución y entrega
de medicamentos a las farmacias que justificara la adjudicación del mismo, por
un monto de 26 millones 354 miles de pesos.
En ese 2016, derechohabientes de Nanchital,
Veracruz, ya acusaban carecer de medicamentos, por lo que buscaban la
alternativa de la medicina genérica de similares.
“Tiene aproximadamente más de un año
[en 2015] que como trabajadores estamos enfrentando el desabasto de
medicamentos en la clínica”, dijo un trabajador jubilado en transición. La
farmacia de la clínica privada carecía de insulina, antibióticos y material de
curación.
Una auditoría más de ese 2016 fue
sobre la atención médica a nivel nacional. “Pemex no llevó a cabo con
trasparencia el proceso de adjudicación del contrato para la prestación de
servicios médicos subrogados, por mil 305 millones 434 miles de pesos, ni dicho
contrato operó de acuerdo con las condiciones pactadas”, dictaminó el órgano.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.