A tres meses
del arranque del nuevo gobierno, en 127
dependencias y organismos federales se mantiene a los mismos titulares de los
Órganos Internos de Control del gobierno anterior; sólo se han renovado 88 y el
resto serán sustituidos en los próximos tres meses, de acuerdo con proyecciones
de la Secretaría de la Función Pública (SFP).
La dependencia promete que el proceso
para seleccionar a los nuevos encargados se basará en la ética, los valores y
la probidad de los candidatos.
El Órgano Interno de Control es la
primera instancia para la detección de posibles irregularidades o mala
actuación de los funcionarios públicos dentro de las dependencias, pues se
encargan de recibir denuncias internas, dar seguimiento a las recomendaciones
de la Auditoría Superior de la Federación y hacer sus propias auditorías a las
dependencias.
Aunque la designación del titular es
una facultad de la Secretaría de la Función Pública, según la Ley de la
Administración Pública Federal, en la práctica, los
titulares de las dependencias recomendaban a funcionarios de su confianza para
ocupar el cargo.
Y si bien se han detectado malas
prácticas en la administración pública y existen funcionarios públicos
sancionados por ello, casos de corrupción como Odebrecht, por ejemplo, nunca
fueron detectados por los Órganos Internos de Control de Petróleos Mexicanos ni
tampoco el esquema de desvío de recursos conocido como La Estafa Maestra en alguna
de las 11 dependencias donde ocurrió.
Por ello, la nueva administración estableció una
serie de procedimientos para elegir a los nuevos titulares de estos puestos y
asegurar que no sean allegados a los titulares, a quienes auditarán, afirma en
entrevista con Animal Político, Daniel García, coordinador General de Órganos
de Vigilancia y Control de la Secretaría de la Función Pública.
Esta vez, dice, la elección ya no partirá de la recomendación de los secretarios de
Estado sino de la comprobación de un proceso de selección donde se busca que
cumplan con “un perfil de ética, de valores, de probidad. Que tengan esa
hambre, fuerza de cambiar la administración pública en el país, que se
conviertan en un actor que coadyuven para lograr la transformación que se está
buscando”.
Aunque no hubo una convocatoria
pública, para elegir a los aspirantes, la Función Pública usa “herramientas”
como el Módulo de Atención de Talento que consiste en analizar los perfiles y
encontrar la coincidencia con algunos de los cargos vacantes; también se revisa
las bases de datos de los órganos internos de control o las solicitudes que
llegan por correo electrónico.
El proceso de evaluación de los
candidatos consiste en verificar el nivel de conocimientos técnicos básicos
necesarios para desempeñar su actividad, también se hace una ponderación de la
trayectoria y se consulta el directorio de funcionarios sancionados para
verificar que no haya antecedentes respecto a irregularidades. “Tratamos de ser
muy objetivos, porque obviamente en estos procesos hay una cierta veta donde la
valoración se torna un tanto subjetiva”, dice García.
Incluso, en el proceso, la Función Pública da mayor
peso a la “probidad” que a los conocimientos porque “el perfil técnico, es
importante, pero nos estamos enfocando en la parte ética puedes capacitar a
alguien técnicamente, pero no puedes capacitar a alguien moralmente, porque es
resultado de muchos factores, desde su familia, sus hábitos”.
Después de una entrevista a los
candidatos, los nombres son enviados a la titular de la Función Pública, Irma
Eréndira Sandoval, para que determine si se procede a la contratación.
El Órgano
Interno de Control quedará conformada
por el titular, y los encargados de cuatro áreas: quejas, responsabilidades,
auditoría interna y auditoría para la mejora y desarrollo de la gestión, para
cada una de las dependencias y organismos de la administración pública Federal.
Ellos se encargarán de cumplir 2,555
auditorías a la administración pública, 45 % más que en 2018, la meta prevista
por la Función Pública para el primer año de gobierno del presidente Andrés
Manuel López Obrador.
Sin embargo,
operará con 27% menos presupuesto para
2019 con respecto a 2018, cuando recibió 1,237 millones de pesos. Para cumplir
con sus metas dispondrá de 901 millones 819 mil pesos para este año, de acuerdo
con el Presupuesto de Egresos aprobado por la Cámara de Diputados.
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