Sebastián
Barragán.
La investigación interna que pagó
Petróleos Mexicanos (Pemex) sobre el escándalo Odebrecht concluyó que “no se
identificaron violaciones a los controles internos de la empresa” durante las
contrataciones, pero la indagatoria ignoró el caso de Etileno XXI, uno de los
proyectos más importantes en materia petrolífera para el país y en el que la
Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó pérdidas millonarias para el
erario.
Pemex contrató al despacho Hogan Lovells para
realizar la “investigación interna independiente” durante 2017 y 2018; esta
firma de abogados también participó en la subasta de Etileno XXI, por lo que
pudo incurrir en conflicto de interés al no investigarse.
Los resultados de la investigación
interna independiente fueron entregados a la administración de Andrés Manuel
López Obrador en diciembre pasado y este medio obtuvo una copia mediante
solicitudes de información.
Un resumen
del reporte final dice que durante las
contrataciones se respetaron las normas administrativas y, además, 20
funcionarios entrevistados dijeron que no recibieron ningún pagó para
beneficiar a la empresa brasileña.
En la
“metodología de la investigación”, el
despacho estadounidense indicó que tomó en cuenta los contratos firmados entre
2010 y 2014, el mismo periodo en que Odebrecht reconoció ante la justicia de
Estados Unidos que dio sobornos a funcionarios mexicanos para obtener
contratos.
Con este
argumento, la investigación se “enfocó
exclusivamente” en las contrataciones identificadas como Tula I, Tula II y
Salamanca.
En la
investigación interna destaca la
ausencia del proyecto Etileno XXI: el complejo petroquímico que desarrolló el
consorcio Braskem-Idesa en Veracruz tras firmar un contrato con Pemex en
febrero de 2010. El centro petroquímico fue planeado para aumentar la
producción de polietileno en México, la materia prima de la industria de los
plásticos.
Braskem, el
accionista mayoritario de Etileno XXI, es una empresa filial de Odebrecht.
Incluso, el 24 de octubre de 2011, Felipe Calderón
recibió a los integrantes del Consejo de Administración del consorcio Etileno
XXI; por parte de Braskem asistió su presidente, Marcelo Bahia Odebrecht, según
un comunicado de Presidencia de la República.
En 2016, el
empresario brasileño fue condenado por la justicia de su país a 19 años de
cárcel, porque fue encontrado culpable de encabezar la red de corrupción con
alcances internacionales.
Ese mismo año, 2016, Pemex perdió 3
mil 123 millones de pesos al subsidiar el gas etano a Etileno XXI, según la
investigación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Sin embargo,
la investigación contratada por Pemex no
encontró ninguna irregularidad en las relaciones con Odebrecht.
CONFLICTO
CON EL DESPACHO.
El despacho Hogan Lovells fue el
encargado de realizar la investigación interna durante 2017 y 2018, pero
también participó en la subasta que dio como ganador al consorcio Braskem-Idesa
del proyecto Etileno XXI, en 2008 y 2009.
Según actas del consejo de
administración obtenidas por Aristegui Noticias, entre 2008 y 2009 la firma
Hogan & Hartson colaboró con Pemex en la redacción de las bases de la
subasta, modelo de contrato, convenio de inversión y otros documentos legales
del proceso que dio como ganador al consorcio Braskem-Idesa.
Solicitudes
de información que datan de 2005 indican
que el mismo despacho elaboró el estudio para sostener la viabilidad del
Proyecto Fénix, que es el antecedente fallido de Etileno XXI.
El 1 de mayo
de 2010, la firma de abogados informó en
su página de internet que se fusionó con Lovells, adoptando el nombre de Hogan
Lovells.
El despacho
cuenta con 2 mil 500 abogados, más de 40 oficinas repartidas entre Estados
Unidos, Europa, Asia, Oriente Medio y Latinoamérica, indica en su página.
Esta firma representa a tenedores de
bonos del aeropuerto que se construía en Texcoco y mantenía negociaciones con
el gobierno mexicano para su pago, tras la cancelación anunciada por el
gobierno de López Obrador.
Aristegui
Noticias preguntó al despacho de
abogados por qué no investigó el caso de Etileno XXI y si admite el conflicto
de interés. Al cierre de esta edición no se recibió respuesta.
INVESTIGACIÓN
EXHAUSTIVA: 4 MILLONES DE ARCHIVOS.
El documento
obtenido por Aristegui Noticias indica
todas las acciones que realizó el despacho estadounidense y que le llevaron a
concluir que no hubo irregularidades.
Durante la
investigación, Hogan Lovells recolectó 4
millones 181 mil 830 archivos, procedentes de 75 computadoras y 120
dispositivos electrónicos (celulares, memorias USB y otros dispositivos de
almacenamiento).
La empresa revisó 438 mil 988 documentos relacionados
con la investigación interna, los cuales les sirvieron como base para
entrevistar a 20 funcionarios involucrados que aún trabajaban en Pemex.
Con este
proceso, Hogan Lovells concluyó que “No
se identificaron violaciones a los controles internos de la empresa” y que los
“custodios (de la información) entrevistados indicaron que no recibieron
beneficios para interferir o favorecer” a Odebrecht.
Como parte
del contrato, Hogan Lovell presentó a
Pemex recomendaciones para fortalecer las políticas de manejo de documentos.
El documento obtenido por Aristegui
Noticias corresponde a una presentación ejecutiva de los resultados de la
investigación.
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