Javier Risco.
“¿Y tú
quisieras quitarte entonces la atracción homosexual?”
Los
estafadores no le dan vueltas. Sin embargo, han cambiado de táctica: ya no lo
hacen tan evidente, si antes anunciaban en las calles o en los diarios el
descarado fraude de “curar la homosexualidad” ahora se hacen pasar por “grupos
de apoyo” capaces de “cambiar sentimientos”. Siguen siendo una mentira que
obtiene cientos de miles de pesos de la cartera de mexicanos ingenuos e
ignorantes.
Ayer, el
medio digital, Ruido en la Red publicó un revelador reportaje sobre las
terapias de conversión. Logró hablar con gente de la organización “VenSer” que
ofrece distintas terapias, entre las que destaca el poder “quitar” la
homosexualidad.
“Yo soy
Everardo Martínez. Esta también aquí conmigo el psicólogo Elin Morán […]
Mira, nosotros tenemos experiencia con personas que se quieren quitar ese
sentimiento”, así inicia la conversación y viene la cascada de argumentos
falsos y de “exploración” del individuo, quieren armar un perfil del que
solicita el servicio y hacen preguntas sobre su pasado, todo vía telefónica. La
sesión de 50 minutos tiene un costo de 900 pesos.
Cuando el
“paciente” les pregunta cuánto tiempo tardará en realizar esta conversión,
dicen que se trata de un proceso distinto para cada uno, “algunos tardan poco
tiempo, otros pueden durar varias semanas”. Todo está rodeado de mentiras.
De acuerdo
con el reportaje de la periodista Marcela Nochebuena, “actualmente, no existe
un registro formal de cuántos lugares ofrecen este tipo de “terapias” o
cuántas personas han sido afectadas por ellas. El Consejo Nacional para
Prevenir la Discriminación no cuenta con expedientes de queja formal sobre el
tema, aunque ha atendido 21 planteamientos relativos a terapias de conversión
en su departamento de orientación entre 2017 y 2019”.
¿Qué
consecuencias tiene esta mentira que históricamente va ligada a terapias de
tortura física y psicológica? A finales de marzo podría ser dictaminada en el
Senado una iniciativa que previene y sanciona estas terapias de “cura”; de
acuerdo con la legisladora Citlalli Hernández Mora, su aprobación representaría
un logro histórico para los derechos de la comunidad mexicana de Lesbianas,
Gays, Bisexuales, Transgéneros, Travestis, Transexuales e Intersexuales
(LGBTTTI) que ha sido discriminada, torturada y violentada por ello.
La propuesta
sería: “Al profesional, técnico o auxiliar de las disciplinas para la salud y,
en general, a toda persona relacionada con la práctica médica que promueva,
imparta, aplique, obligue o financie al tratamiento, terapia o cualquier tipo
de servicio o práctica no quirúrgica con el objetivo de obstaculizar,
restringir, impedir, menoscabar, anular o modificar la orientación sexual,
identidad o expresión de género de una persona; se sancionará con la
suspensión en el ejercicio profesional de uno a tres años o de forma
definitiva, en caso de reincidencia”· Otras legisladoras como la senadora
Patricia Mercado también se han sumado a este tema desde hace años.
Los
testimonios encontrados por Nochebuena detallan las afectaciones psicológicas y
sociales que les dejaron como huella de estas ‘terapias’. Estos psicólogos –que
aunque sí tienen una cédula profesional, claramente faltan a su ética–,
conducen a los pacientes a pensar que aquello que sienten es producto de
traumas infantiles, traumas que incluso si no existieron, se los hacen creer.
Y es que sí,
en pleno México de 2019, con un Presidente que dice que tiene en el centro de
su gobierno los derechos humanos, se debería impulsar en el Congreso esta
iniciativa para que aquellos que viven de cortar las alas de la libertad dejen
de aprovecharse de prejuicios sociales, enriqueciendo sus bolsillos y
empobreciendo almas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.