Los indígenas Wixárikas resolvieron
cerrar totalmente el acceso carretero a 35 comunidades y 35 escuelas de la zona
norte de Jalisco, en protesta por la falta de respuesta a sus demandas en el
conflicto de tierras con ganaderos de Nayarit.
Desde el pasado lunes 29 de abril,
los indígenas acordaron como primera medida el veto a candidatos,
representantes de partidos y autoridades electorales. También decomisaron
propaganda proselitista y establecieron el 9 de mayo como fecha límite para que
las autoridades estatales y federales atendieran el conflicto, pero ante la
falta de acciones decidieron desde la noche de este miércoles cerrar el acceso
carretero a las comunidades y escuelas de la zona.
Los
Wixárikas exigen a los gobiernos estatal
y federal que intervengan para que puedan recuperar las tierras que ganaderos
nayaritas se niegan a regresar, pese a que existen resoluciones favorables para
ellos, explicaron.
Este
miércoles, tras cumplirse el plazo
propuesto por la asamblea indígena, los Wixárikas acordaron “no dejar pasar a
nadie que ande transitando en la carretera. También las escuelas amanecerán
cerradas”, informó el presidente del comisariado de bienes comunales de San
Sebastián Teponahuaxtlán y Tuxpan de los municipios de Mezquitic y Bolaños,
Santos Hernández Bautista.
Los retenes
instalados son:
1.- Paso
Mesa del tirador (límites de Jalisco y Nayarit)
2.- Crucero
Banderitas o La Cañada (Tepic-Aguascalientes)
3.- Crucero
de Pachecho (Huejuquilla-Amatitán)
4.- Cerro de
la Puerta (Huejuquilla y Amatitán)
Sin
respuesta a demandas.
Emilio
Carrillo de la Cruz, comisionado especial de la comunidad indígena, señaló que hasta el momento ninguna
autoridad local o federal ha atendido sus demandas, por lo que decidieron pasar
a otro tipo de acciones.
“El viernes (4 de mayo), nos llamó el
secretario general del gobierno de Jalisco, Roberto López Lara, para decirnos
que era un mensaje de paz, que respeta nuestra lucha, eso fue lo único”, indicó.
Otra
respuesta que obtuvieron fue a través de
una carta enviada desde el gobierno federal ofreciendo una reunión este 9 de
mayo en Ciudad de México, lo que fue tomado como una ofensa.
“Ya se cansó la comunidad de llevar
documentos a la Ciudad de México, a Guadalajara, a la Cámara de Diputados, a
tribunales federales y locales”, señaló por su parte Santos Hernández.
Elecciones
en riesgo.
Los
Wixárikas advirtieron que en caso de no
tener respuesta a sus demandas el próximo 1 de julio pasaran a otro tipo de
acciones, como el no permitir la instalación de 13 casillas electorales donde
votan 7 mil 593 indígenas de esta región.
“Siempre nos dan esperanzas, siempre
nos dicen que sí se va a resolver el conflicto, pero nunca llegan a algo
concreto. Además, siempre hay amenazas, dicen que levantamos a la gente, que no
optamos por otras vías y cosas de esas. Entonces nosotros no queremos que se
siga manteniendo esa postura. Mejor que se resuelva el conflicto aquí en el
lugar de los hechos y con eso estaríamos bien enterados todos”, indicó el comisionado Emilio
Carrillo de la Cruz.
El abogado de la comunidad indígena,
Carlos González García, explicó a Animal Político que la disputa por territorio
en la zona data desde tiempos de la colonia. En 1718 se expidió un título
virreinal a favor de la comunidad.
Siglos después, el 15 de julio de
1953 se volvió a reconocer la propiedad por resolución presidencial. Sin
embargo, en el transcurso de los años siguientes se emitieron títulos de Castro
municipal a ganaderos de Nayarit, lo que derivó en el conflicto actual con
indígenas de Jalisco.
Las disputas en tribunales suman 45
juicios restitutorios. Hay 15 sentencias favorables para los wixárikas, se han
ejecutado 2, faltan 13 y los restantes están en trámite. El Tribunal Unitario Agrario 16 de
Guadalajara emitió las sentencias y las turnó al Tribunal Unitario 56 de Tepic
para su ejecución.
Los
ganaderos se han opuesto a la ejecución de las sentencias, lo cual ha derivado
en violencia. El pasado 12 de abril retuvieron a personal del Tribunal Agrario,
de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, así como al abogado de los
Wixárikas.
“Nos pusieron sogas, intentaron
ahorcarnos, nos reventaron las llantas de la camioneta con navajas. Eso fue en
Huajimic. Lo más grave es que en el lugar se encontraba la fuerza pública,
estaban policías del estado de Nayarit, personal del ejército y no hicieron
nada. Finalmente se levantó un acta donde se señaló las exigencias de Huajimic
en el sentido de que se ejecuten las sentencias siempre y cuando sean
indemnizados, y ya después de que firmé el acta nos dieron el pase”, dijo el abogado Carlos González.
“El problema grave es la omisión del
Estado mexicano para ejecutar las sentencias. El Estado mexicano es el que está
cometiendo una vulneración grave al derecho, en contra del pueblo wirrárika, se
ha infringido de manera grave al no ejecutar las sentencias como obliga la
Constitución, no es algo que esté supeditado al capricho, es una obligación”, dijo González.
Por el
conflicto de tierras en los límites de Jalisco y Nayarit, la CNDH y su derivada
en Jalisco (CEDHJ), emitieron el pasado
lunes 7 de abril un pronunciamiento conjunto, donde advirtieron que la
comunidad wixárika es un pueblo milenario que ha mantenido su identidad social
y cultural a pesar de las históricas agresiones e intromisiones en su vida
comunitaria.
Ambas comisiones lanzaron un llamado
enérgico a las autoridades federales, estatales y municipales “a que realicen
lo necesario a efecto de que se garantice el acceso a la justicia del pueblo
wixárika en un clima de seguridad y paz social, para lo cual es indispensable
el diálogo y el cumplimiento de acuerdos que permitan resolver este conflicto
de forma integral”.
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