El Gobierno de Ciudad de México (GDF)
volvió a entregar la operación y el mantenimiento de los sistemas de foto-multas
a una empresa privada, luego de que en diciembre pasado ya habían concluido los
dos contratos firmados con las compañías Autotraffic e Inteltráfico que durante
más de dos años los operaron.
Para ello,
el gobierno cambió el nombre de los
sistemas de “foto-multas” y “cinemómetros (radares)”, como se denominaban
antes, por el de “infracciones automatizadas”, y las licitó en un solo contrato
que obtuvo Inteltráfico, la misma empresa que en los últimos dos años ya había
operado los radares.
Como ganancia, Inteltráfico recibirá
220 millones de pesos producto de más de dos millones de infracciones que la
Secretaria de Seguridad Pública de Ciudad de México (SSP) estima que se
apliquen en todo 2018.
La
existencia de este contrato (y su licitación) fue corroborada por Animal
Político tras obtener copias de los mismos vía solicitudes de transparencia a
SSP, luego de que el GDF no había hecho anuncio público de este cambio. De hecho, la administración capitalina
había difundido la idea de que “las foto-multas” ya no tenían intervención
privada.
El tema ha
estado presente en toda la campaña electoral por la jefatura de Gobierno de la
Ciudad de México. El propio exjefe de Gobierno y hoy candidato a senador, Miguel Ángel Mancera, dijo en una
entrevista el pasado 4 de abril en el noticiero de Ciro Gómez Leyva, que el
contrato ya había terminado cuando el periodista le preguntó su opinión sobre
la propuesta de la candidata de Morena a la jefatura de Gobierno, Claudia
Sheinbaum, de “cancelar los contratos sobre foto-multas”.
Mancera dijo: “El contrato ya se acabó… No sé qué
contrato es el que vayan a terminar porque el contrato se terminó ya hace un
buen rato. Eso es algo que hemos venido repitiendo, pero no lo han querido
escuchar”
Sin embargo,
casi dos meses antes de esa declaración,
el gobierno de Mancera ya había firmado el nuevo contrato con Inteltráfico para
la operación y mantenimiento de estos sistemas. Es el contrato número
SSP/BE/S/067/2018 firmado el 7 de febrero entre la SSP e Inteltráfico.
La SSP dijo
a Animal Político y Verificado 2018 que “tuvo la necesidad de tener una
relación contractual con una empresa que tuviera los conocimientos tecnológicos
en la materia que nos ocupa respecto del mantenimiento, actualización y puesta
a punto de todos y cada uno de los equipos tecnológicos con los que se cuenta
actualmente, así como el mantenimiento preventivo, correctivo y mayor de los
enlaces de telecomunicaciones”.
Según la
SSP, el contrato que se firmó con la iniciativa privada responde a una
necesidad de “realizar el mantenimiento especializado de los equipos
tecnológicos; con el fin de brindar certeza a la ciudadanía del óptimo
funcionamiento de los mismos, por personal capacitado y certificado (…) en este
servicio de mantenimiento evolutivo los equipos tecnológicos que han causado
baja por obsolescencia serán recuperados y entregados en donación por la
empresa contratada”.
Dos
contratos en uno… con distinto nombre.
De 2015 a
2017 los sistemas de multas con fotografía en Ciudad de México operaron a
través de dos contratos distintos. Uno fue con la empresa Inteltráfico y el
nombre del contrato fue “subrogación multianual del servicio para imponer
multas por medio de cinemómetros a vehículos que excedan los límites de
velocidad”. El otro fue con Autotraffic con el contrato denominado “subrogación
de servicios para imponer multas a través del Sistema Integral de Fotomultas.”
Ambos
contratos fueron transparentados en 2016 por la SSP, tras la polémica por la revelación de que más del 40% del pago de cada
multa se iba a las compañías privadas. Las autoridades negaron que se
tratara de una cuota y sostuvieron que
solo era una contraprestación por el servicio, y que los equipos utilizados
pasarían a ser propiedad del gobierno al terminar la vigencia de los contratos.
En diciembre de 2017 los contratos
concluyeron y, en efecto, los equipos pasaron a manos del gobierno. Este portal intentó vía solicitudes
de transparencia que la SSP que informara sobre nuevos contratos en 2018
relacionados con el funcionamiento de las “foto-multas” o “cinemómetros”. La dependencia dijo que “atendiendo la
literalidad de la pregunta” ellos no existían.
Pero luego
se solicitó por transparencia las bases y resultados de la Licitación Pública
Nacional LPN-30001066-000-17 anunciada en enero en la Gaceta Oficial, titulada con un nombre distinto:
“Servicios subrogados para la sistematización de infracciones automatizadas con
dispositivos propiedad de la secretaría de seguridad pública de la Ciudad de
México, así como su mantenimiento evolutivo y de operación”.
Agotados al máximo los plazos legales
y tras clasificar por 3 años como reservados los anexos técnicos, la SSP
entregó a Animal Político una versión pública de la licitación y del contrato
en donde se confirma que el mismo fue entregado a Inteltráfico.
El contrato (sin los anexos) no
menciona en alguna parte el nombre “foto-multa” o “cinemómetros (radares)”.
Tampoco incluye ya el concepto de un porcentaje de pago de la multa como una
contraprestación.
En cambio,
señala una “cantidad proyectada” de 1 millón 973 mil 224 infracciones locales
con un precio unitario fijado por la empresa de 95 pesos para la SSP, y otras
100 mil infracciones por “carril confinado” con un precio unitario de 17 pesos.
La suma del costo de cada infracción que
se estima aplicar da como resultado los 219 millones que recibirá Inteltráfico
de la SSP.
Aunque se
llama distinto, el contrato otorgado
este año a Inteltráfico trae clausulas idénticas a la de los dos contratos
anteriores de radares y foto-multas. Por ejemplo: el apartado que indica que es
responsabilidad de la empresa “la dispersión de las boletas de infracción” (o
sea de las multas que llegan a la casa).
También son idénticas las cláusulas que refieren
que la empresa es responsable de proporcionar los equipos de procesamiento
“central”, “información” y “almacenamiento”, así como de proteger “los datos
personales” a los que tiene acceso.
Además, cuando se revisan a detalle documentos
complementarios al contrato se comprueba que se trata de los mismos dos
sistemas que antes estaban separados.
Por ejemplo,
en el documento de las bases de la licitación LPN-30001066-000-17 se establece, en la página 42, que el
número de equipos susceptibles de recibir mantenimiento son “67 detectores de
velocidad” (que son los radares), y “58 equipos detectores de conductas
específicas” (que son los que antes manejaba Autotraffic).
En el
documento del fallo de esa misma licitación se establece que uno de los
requisitos que tuvo que cumplir Inteltráfico fue contar con un “centro de
procesamiento” que, entre otras cosas, procesara “las imágenes” levantadas por
los equipos y garantizara a su vez la
seguridad de las “imágenes captadas” y del protocolo para enviar la
información. También se pedía contar con vehículos para el mantenimiento de los
dispositivos y sistemas de comunicación.
No es todo.
En el documento de la SSP en el cual justifica la negativa a proporcionar a
Animal Político los anexos técnicos del contrato, la propia dependencia revela que se trata de datos sensibles
relacionados con la “operación de los dispositivos fijos para monitoreo y
captación de posibles infracciones” como exceso de velocidad, vueltas
prohibidas, etc, o de claves para generar las boletas de infracción.
Licitación
en lo “oscurito”
Inteltráfico
ganó el contrato, aunque inicialmente no
había ofertado el precio más bajo. Lo anterior después de que ocurriera un
apagón que interrumpió durante un día el proceso.
De acuerdo
con el Acta de Lectura de Dictamen y Emisión de Fallo de la mencionada
licitación, fechada inicialmente el 6 de febrero, en este proceso participaron dos compañías: Inteltráfico S.A. de C.V. y
Teclo Mexicana S.A. de C.V. Ambas cumplieron con los requisitos técnicos y con
la obligación de tener en funcionamiento centros de procesamiento para el manejo
de las infracciones automatizadas.
Se procedió
entonces con las propuestas económicas, en donde había la posibilidad de
ofertar hasta en dos ocasiones precios más bajos. Inicialmente Inteltráfico propuso recibir de la SSP un pago de 571
millones de pesos, casi el doble de lo que propuso su competencia: 283
millones. Esto se debió a que Inteltráfico contempló una tarifa separada
por la emisión de un concepto denominado “infracción foránea” que su
competencia no.
Luego, en el primer turno para ofertar precios
más bajos, Inteltráfico eliminó el cobro foráneo y redujo su propuesta hasta
los 226 millones, al estimar que la SSP debía pagarles 98 pesos por infracción.
Sin embargo, Teclo Mexicana puso sobre
la mesa una oferta más atractiva por 223 millones, al fijar en 97 pesos el pago
unitario por infracción.
A punto de que iniciara el segundo y
último turno para ofertar precios el proceso… se interrumpió. Así lo describe el acta:
“se procedió
a la elaboración de los formatos para iniciar la segunda y última ronda (…)
momento en el cual hubo una falla en el
suministro de energía eléctrica en diversas áreas de la Dirección de
Transportes, incluida esta sala de juntas (…) motivo por el cual se realizó un
receso de 50 minutos”.
Pero después
de los 50 minutos tampoco regresó a luz, por lo que el proceso se realizó hasta
el día siguiente, es decir el 7 de febrero. Y fue en esa última ronda donde Teclo Mexicana volvió a bajar su oferta
a 96 pesos por infracción (221 millones en total) pero Inteltráfico ofertó 95
pesos (219 millones).
La SSP inmediatamente decretó
ganadora a Inteltráfico y ese mismo día se firmó el contrato.
Empresa
polémica.
De acuerdo con los datos asentados en
los contratos, Inteltráfico es una empresa constituida en 2013. Solo dos años
después obtuvo el contrato multianual para la operación de los radares en CDMX
(que concluyó en diciembre pasado) por un monto de 315 millones, superior
incluso al de Autotraffic.
Su sede
fiscal se encuentra en avenida Inglaterra 2968 en Guadalajara, Jalisco. Lo que hay en dicho sitio, según constató
este portal, es un local con una fachada blanca desgastada y carcomida en un
costado, y con un letrero que dice “Inteltráfico”.
La SSP
reveló hace unos días el total del monto recaudado por las multas del sistema
que operaba Autotraffic, sin embargo, de
lo obtenido por los radares que operaba Inteltráfico no ha habido comentarios.
Inteltráfico
ha estado envuelta en procedimientos
irregulares en el pasado. Por ejemplo. En junio de 2015 la empresa había
obtenido un primer contrato para operar radares en CDMX pero éste fue anulado,
luego de que la Contraloría capitalina concluyó que la SSP había descalificado
injustificadamente a otra empresa que contendía por el mismo contrato. Al final
la SSP de todas formas se lo otorgó a Inteltráfico
El año pasado la Contraloría de San
Luis Potosí dijo que investigaba un pago de 25 millones de pesos injustificado
a esta empresa por infracciones que nunca se ejecutaron. Posteriormente se informó del inicio
de la interposición de una denuncia formal por este hecho.
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