El candidato
presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, consideró la probabilidad de aceptar que
se construya el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) si resulta
triunfador en la elección del próximo 1 de julio, siempre y cuando sólo lo
financie la iniciativa privada.
En
entrevista, en el marco de su gira por los municipios mexiquenses Tenancingo,
Huixquilucan y Cuautitlán Izcalli, señaló:
“Si es negocio, como ellos sostienen,
nos ponemos de acuerdo, se hacen licitaciones y se concesiona. Incluso, es un
acuerdo con los mismos que ya tienen los contratos más grandes. Ellos tienen
con qué, los que ganaron los contratos”.
El
tabasqueño consideró que lo mejor es
“llegar a un buen acuerdo, que seguir con una obra financiada por el gobierno
federal, con el presupuesto público que nos vaya a costar más”.
Ya entrado
en dichos, comentó que desde ahora
anuncia que lanzará una concesión y licitación para que sea la inversión
privada, no la pública, “porque no hay tanto dinero”, quien construya ese aeropuerto, porque sabe que sí se puede construir
sobre el Lago de Texcoco o sobre los océanos Pacífico y Atlántico, pero la inversión
es muy alta.
No obstante,
insistió en que la saturación del
tránsito aéreo se pude resolver, con menos inversión, habilitando el aeropuerto
de Santa Lucía.
“Pero si insisten en hacer el
aeropuerto en el Lago de Texcoco, lo único que pediríamos sería que NO se
utilizara el presupuesto público, porque hasta ahorita han destinado 85 mil
millones de pesos y todavía, ni siquiera, terminan de rellenar el terreno. Entonces
no queremos que eso sea un barril sin fondo, porque no tendríamos presupuesto
para atender las necesidades de los mexicanos”, agregó.
Durante los
mítines, la gente gritaba a López Obrador sus quejas por los abusos cometidos
por sus presidentes municipales. Ante lo cual, el tabasqueño les prometió que no los iba a defraudar, pero les pidió
cuidar las urnas y que inviten a sus familiares y amigos a salir a votar por
Morena, no sólo para la Presidencia de la República, sino también para los
congresos de la unión, a nivel federal y estatal, porque “ahí se van a querer
atrincherar” sus adversarios.
Respecto al pleito con el sector
empresarial, López Obrador dijo que no es un asunto personal, sino un tema de
interés público.
“Los
empresarios tienen nuestro respeto. Me están llegando cartas de empresarios que
me dicen que no se sienten representados con esa campaña”, añadió. En el mitin
de Cuautitlán, alguien colgó un cartón con la leyenda: “Soy pequeño empresario
y no me siento representado por los que no están con AMLO”.
En sus
mítines, el candidato de la alianza Morena, PT y PES repitió que, de ganar la elección presidencial, mejorarán las
condiciones laborales de los trabajadores. “Tenemos el remedio para los males
que aquejan a nuestra nación. Lo que se roban se va a utilizar para mantener a
un gobierno democrático”, señaló. De inmediato, la multitud coreó:
“¡Obrador!, ¡Obrador!”
El exjefe de
gobierno se comprometió a bajar los
sueldos de la alta burocracia para aumentar el de los trabajadores. Habrá
justicia laboral, dijo y todos le corearon: “¡Presidente! ¡Presidente!”
También prometió bajar el precio de la gasolina,
dejar de comprar alimentos en el extranjero, pues explicó que al año se compran
14 millones de toneladas de maíz, producto de origen mexicano. Además, reiteró
el apoyo a los jóvenes para que no dejen de estudiar y tomen el mal camino.
“¡Becas sí, sicarios no!”, exclamó. Afirmó que crearán un censo de jóvenes y
cancelará la reforma educativa, porque “lo que les hicieron a los
electricistas, se lo hicieron a los maestros” respecto a su fuente de trabajo.
Según el
tabasqueño, todos los cambios empezarán
desde diciembre de este año, porque aseguró que ganará la elección y hasta se
acabará el “espionaje político”.
“Quiero pasar a la historia como un
buen presidente. Quiero tocar con mi dedito la gloria”, dijo entre risas.
En la gira
por municipios mexiquenses, Andrés Manuel López Obrador estuvo acompañado por
los candidatos a senadores Higinio Martínez y Delfina Gómez. Esta última
advirtió que los priistas y panistas ya comenzaron a repartir cemento y
varillas en las zonas más necesitadas, así como despensas en Tenango y
Ocosingo.
“Estamos preocupados por la falta de
justicia. ¿Cómo le podríamos hacer? Pues cambiando la forma de hacer política.
En estas zonas hay que poner mucha atención, debemos hacer dos cosas: salir a
votar y llevar a votar a 10 personas, de manera voluntaria y cuidar las
casillas. Debemos estar puestos para que no nos engañen porque ya están empezando
a dar dádivas y despensas a cambio de sus credenciales de elector. Hay que
denunciarlo”,
conminó la excandidata a gobernar el Estado de México.
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