“Como servidor público y como hijo de
servidor público, me da coraje la generalización y la reducción de lo público a
corrupto”, sentenció Meade al responderle a Juan Pablo Becerra Acosta, y hasta reviró que los exgobernadores de Veracruz y Quintana Roo están
en la cárcel gracias a su función en la Secretaría de Hacienda.
–¿Presentaste alguna denuncia contra
algún alto funcionario de Rosario Robles? –le preguntó Carlos Puig
–A mí correspondió denunciar hechos,
no funcionarios –atajó
Meade.
–¿Te encontraste un cochinero en
Sedesol? –insistió
Puig.
Meade realizó una larga exposición
sobre lo que le correspondía hacer como secretario, para al final de la
entrevista quejarse de que le preguntaron en mayor medida sobre algo que le
corresponde más a la Auditoría Superior de la Federación.
–¿Enrique Peña Nieto es honesto? –preguntó Silva Herzog Márquez.
–Sí… La pregunta relevante en esta
elección es: ¿Ricardo (Anaya) lo es? No, porque hizo negocios desde el poder.
¿Andrés Manuel lo es? No. En la boleta está un funcionario y ese soy yo.
En la
primera y tensa parte de los 90 minutos de la entrevista colectiva, Meade trató de evadir los insistentes
cuestionamientos sobre la herencia de corrupción de la administración peñista
para insistir en que, en esta elección, lo más importante es “la confianza” y
no la indignación. “El tema de la elección es quién genera confianza”,
justificó.
–¿El PRI genera confianza? –le pregunto Azucena Uresti.
–Sí. No estoy hablando para las
élites. Estoy hablando para la gente que su dinero le va rendir menos.
Cuando la
conductora, como en otros casos, quiso
contrapuntearlo, Meade le dijo: “¡Pérame, Azucena, ¡pérame!”. Lo mismo le
dijo a Carlos Puig cuando le cuestionó
que la inversión pública en este sexenio es una de los más bajas en los últimos
gobiernos.
–¿No le pesa el PRI? –lo acorraló Azucena Uresti.
–Estamos diciendo que vamos a ganar
–contestó molesto Meade.
–Tú nos dices que Peña fue un
presidente honesto, en medio de un gobierno corrupto. Nos dices que fuiste
secretario de Hacienda, en medio de un gobierno corrupto –inició su pregunta Héctor Aguilar
Camín.
–Eso lo dices tú –le corrigió Meade.
–Lo que nos interesa a los ciudadanos
es que no hay un funcionario limpio en medio de una red de corrupción. ¿De qué
tamaño es esa red de corrupción? –le preguntó Aguilar Camín.
–Y tienes toda la razón, pero el que
está en la boleta soy yo –reviró Meade.
El
pentasecretario de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto señaló que para
combatir la corrupción se necesitan “ministerios públicos autónomos y un
presidente sin fuero”.
Enseguida
habló de los casos de Singapur, de Hong Kong, en Corea del Sur, en Italia, pero
volvió a molestarse cuando le insistieron en la corrupción.
En la última
parte de la entrevista, Meade abundó sobre la estrategia de inseguridad pública
y el combate al crimen organizado.
Sin embargo,
volvió a molestarse con Puig cuando el
reportero le recordó que los errores cometidos en este sexenio fueron por
decisiones tomadas por Peña Nieto, como el hecho de desaparecer la Secretaría
de Seguridad Pública para dejarla en la Secretaría de Gobernación.
“Tú crees que la política pública es
una cosa de nombres y apellidos”, le reprochó Meade.
El candidato
del PRI rechazó la posibilidad de la amnistía porque lo que ha cambiado es “la
estructura de ingresos del crimen organizado” y “con la delincuencia organizada
hoy no puedes tener diálogo”.
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