Araceli
López coordina una estancia infantil en el Estado de México desde que empezó el
programa, hace 12 años. Recibe niños en edad preescolar que son hijos de
trabajadoras informales, de madres adolescentes que están terminando sus
estudios y de algunos padres solos.
Actualmente
recibe todos los días a una niña con hidrocefalia, cuya madre está preocupada
por los recortes presupuestales a estancias infantiles que ha anunciado el
gobierno federal. De no recibir los recursos, las estancias irán suspendiendo
sus servicios y los padres no tendrán quién cuide a sus hijos mientras
trabajan.
“El gobierno supuestamente nos iba a
dar por esos niños con discapacidad un apoyo de 1, 800 pesos, nunca lo hicieron
pero aun así se le dio el servicio. La niña llegó muy insegura pero ahora
convive con sus compañeros y está muy contenta. Si cerramos las estancias,
¿dónde la va a dejar su mamá? Porque ella tiene que trabajar para llevarla a
sus terapias”,
relató Araceli a Animal Político durante la manifestación que este martes
realizó un grupo de responsables de estancias infantiles mexiquenses en el
Zócalo de la Ciudad de México.
El
presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en días recientes que se
suspenderá la entrega de apoyos sociales a las estancias infantiles para evitar
que se haga mal uso de los recursos, ya que su gobierno detectó actos de
corrupción en el proceso de distribución, como listas de niños adulteradas y
recursos que se entregaban incompletos.
Sin embargo,
las cuidadoras aseguran que la
corrupción se comete al interior de las dependencias que los entregan, pues los
coordinadores y delegados de la secretaría (antes de Desarrollo Social,
actualmente del Bienestar) les han impuesto siempre un ingreso límite de niños
y les otorgan los recursos conforme a esa cifra, por lo que aseguran que ellas
no podrían ‘inflar’ la lista para obtener más dinero.
“El presupuesto salía cada año por la
capacidad de cada estancia. La mía era para 34 niños, el año pasado yo tuve 17
registrados porque no nos dieron para registrar, pero ellos liberaban el
presupuesto para los 34, no para 17, a nosotras nos daban lo de 17 ¿Qué hacían con
el dinero que sobraba? Quién sabe, y así tienen a muchas compañeras”, sentenció Araceli López.
Agregó que el argumento que les daban
los coordinadores de SEDESOL para no entregarles el recurso completo era que no
había presupuesto, pero después veían que abrían más estancias. “Después
supimos que había estancias de coordinadores, de los enlaces, pero eso ya no es
cosa de nosotros. Si hubo corrupción que la busquen, pero donde está”, instó la
responsable de estancia.
Otra de las
manifestantes, Patricia Pérez, advirtió
que si las estancias dejan de recibir los 900 pesos mensuales por niño que la
secretaría les otorga a través del Programa de Estancias Infantiles para Madres
Trabajadoras, estarán imposibilitadas para seguir cuidando de los niños, con lo
que dejarán sin apoyo al sector más vulnerable de los trabajadores: madres y
padres solteros, jóvenes, personas sin estudios profesionales y sin seguridad
social.
Al mismo
tiempo, señaló Patricia, se estaría
dejando sin empleo a maestras y cuidadoras que actualmente llevan a cabo esta
labor durante una jornada completa (ocho horas) sin prestaciones y con un
salario de tres mil pesos mensuales, en promedio.
“El día de hoy nos convocamos para
que conozcan el programa, ya que nosotros apoyamos a madres trabajadoras y
padres solos, que no tienen un empleo fijo: madres que venden por catálogo o
tienen un puesto ambulante; gente que no cuenta con seguridad social para
llevar a sus hijos a esas guarderías. La población más vulnerable“, explicó Pérez Montoya.
El grupo de
unas 50 mujeres instaló en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México los
juegos y actividades que realizan con los menores en las estancias, a fin de
mostrar que sus labores de cuidado no se limitan a alimentar y vigilar a los
niños sino que buscan elevar su desarrollo con planes que resultan mucho más
complicados de llevar a cabo en una casa.
El presidente informó que, en lugar
de dar los recursos a las estancias, se entregarán directamente a los padres
para que ellos decidan si pagar por los servicios de cuidado a la misma
estancia, o a alguno de sus familiares para que cuide a los menores. El
secretario de Hacienda, Carlos Urzúa argumentó que si se entrega el dinero a
las familias, además de evitar la corrupción en los intermediarios, los niños
recibirán un mejor cuidado porque estarán atendidos por sus abuelas, quienes
recibirían un apoyo de 800 pesos mensuales directamente de las manos de sus
hijos.
Pero las
responsables de las estancias señalan que muchos abuelos también trabajan,
otros están enfermos o no tienen posibilidades materiales para cuidar de sus
nietos, por lo que la atención que les dan puede ser limitada; mientras que en
una estancia hay personal capacitado para alimentarlos, asearlos, educarlos e
impulsar su desarrollo. “Y ellos también ya merecen descansar, ya trabajaron y
ahora les toca disfrutar el tiempo que les queda”, agregó Araceli López.
La polémica medida de López Obrador
para eliminar la corrupción en la distribución de estos apoyos ya ha causado
diversas reacciones de organismos defensores de derechos humanos, de las
mujeres y de la infancia. Este martes, la Comisión Nacional de Derechos Humanos
(CNDH) publicó un comunicado en el que expresa su preocupación por el impacto
que el recorte presupuestal puede tener en los derechos de niñas, niños y sus
familias, al restringir su derecho a la educación y estimulación temprana, “a
vivir en condiciones de bienestar y a un sano desarrollo integral”.
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