Por Dulce
Olvera.
Durante tres días consecutivos –21,
22 y 23 de diciembre de 2018–, miembros del Movimiento Antorchista Nacional y
de la Confederación Nacional Campesina (CNC) se manifestaron en la Cámara de
Diputados. Bloquearon las puertas de acceso y los legisladores no podían salir
en la víspera de Navidad. Exigían no eliminar el Ramo 23 del presupuesto, un
rubro que tuvo un recorte de 69 por ciento.
“Antorcha tuvo un manejo con
[Enrique] Peña Nieto de alrededor de 4 mil 500 millones de pesos al año del
presupuesto federal, con el fin de generar un mecanismo de control social
corporativo a favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI)“, dijo
Francisco Chew,
campesino del Movimiento Social por la Tierra, basado en los acuerdos y negociaciones que funcionarios federales
reconocían como “la bolsa de gestión de Antorcha” en diversos programas y obras
del presupuesto del ramo 23, señalado por su opacidad y ausencia de reglas de
operación.
El Ramo 23 del presupuesto federal
pasó de 35 mil 805 millones de pesos para 8 mil 851 proyectos de estados y
municipios en 2017 a 26 mil 857 millones de pesos para 4 mil 56 proyectos en
2018. Los fondos para infraestructura estatal y desarrollo regional recibieron
cero pesos. Para 2019 el recorte fue de casi 70 por ciento.
“Debe haber una fuerte auditoría a
todos, pero sobre todo a Antorcha. En muchos de los casos los recursos no se
aplicaron conforme a reglas de operación, no se entregaron a los campesinos
como el Programa Social de Vivienda, del que fueron muy beneficiados (700
millones de pesos). No hay transparencia y hay un fuerte pasivo que hay que
revisar”, expuso.
Francisco
Chew contó que su organización también
estuvo en esa movilización alrededor de la Cámara de Diputados en diciembre,
“pero para defender el presupuesto del campo y logramos un acuerdo de aumento
al sector de 8 mil 500 millones con Morena. Pero ellos defendían el Ramo 23 y
fracasaron”. La Secretaría de Agricultura sufrió un recorte de 9.2 por ciento
frente a 2018.
El Presidente Andrés Manuel López
Obrador ha asegurado durante sus visitas a municipios del Estado de México,
Puebla, Hidalgo, Nayarit, Sinaloa y otros que los apoyos económicos a pequeños
productores se entregarán directo de la Tesorería de la Federación al
beneficiario a través de tarjetas bancarias y no con intermediarios ni con
“caciques” para evitar “moches”.
Ha señalado directamente a Antorcha
Campesina, cuyos líderes le exigieron pruebas documentadas y acusaron “una
guerra mediática en contra de la organización, orquestada por el actual
Gobierno federal”. El Diputado priista antorchista Brasil Acosta Peña aseguró
que la cancelación de varios programas del ramo 23 afectará a aquellos
municipios mexiquenses como Chimalhuacán e Ixtapaluca, “que cuentan con una
numerosa población y son el penúltimo y último lugar en percepciones per
cápita”.
Representantes
de organizaciones campesinas añadieron a
la lista de intermediarios a la Confederación Nacional Campesina (CNC), el
brazo campesino del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Pero dijeron
que la transferencia de apoyos a pequeños productores ya se hace a través de
cuentas bancarias únicas y nuevas, como lo exigen las reglas de operación de la
Secretaría de Agricultura (SADER).
La Secretaría publicará las reglas de
operación de los programas para el campo de este gobierno en febrero en el
Diario Oficial de la Federación, pero no regulará los programas de adjudicación
directa, como ProAgro (entrega de fertilizantes), justo los más vulnerables a
desvíos al haber más intermediarios.
“Hay diferentes entidades que manejan
la dispersión de recursos de diversa manera. La Tesorería de la Federación hace
la dispersión directa, pero cuando se hace por medio de organizaciones civiles
como es Antorcha Campesina y otras que fomentan proyectos sociales por medio de
Bienestar o Indesol es donde empieza a haber esa pérdida de fondos”, aseguró Diego Rendón, de CAYSO, una
asesoría sobre subsidios federales.
“En organizaciones donde se hace el
depósito directo en efectivo o cheques es una ventana para poder tomar una
parte del recurso. En los fondos federales se maneja diferente, porque la
aprobación de esos proyectos funciona a través de tres filtros (técnico,
financiero y normativo para demostrar que eres persona física o moral
constitutiva). Ahí no hay intermediarismo”, dijo. “Si los
recursos entran por medio de adjudicación directa –por medio de extensionistas
u organizaciones– siempre habrá ese tipo de cosas [que se queden una parte]”.
MOCHES
DETECTADOS POR LA ASF.
La Auditoría
Superior de la Federación (ASF) ha
detectado en observaciones a la entonces Sagarpa “falta de control en
otorgamiento y seguimiento de apoyos” en programas para producción y
“deficiencias en registros presupuestales”.
En el
Programa de Productividad Rural hubo
“falta de entrega de bienes e insumos a los beneficiarios de proyectos
productivos por un importe de 857 millones 300 mil pesos” (Cuenta Pública,
2016). En el Programa de Fomento a la Agricultura “no se presentó evidencia de
la aplicación de 888 millones 500 mil pesos que se otorgaron a dos asociaciones
civiles para gastos de operación y administración” (Cuenta Pública, 2015).
En apoyos extensionistas vio pagos a
prestadores de servicios pese a no contar con contratos, entregables o la falta
de comprobantes sobre haber otorgado el servicio o ejercido el gasto; apoyos no
aplicados, duplicados; apoyos entregados a productores fallecidos, que no están
en el padrón, que tienen más hectáreas de las establecidas o que no cumplieron
criterios de elegibilidad; contratos con universidades (Chapingo, Salamanca) no
capacitadas para dar el servicio y que efectuaron retiros a favor de personas
físicas; proyectos inconclusos, y omisión de reingreso a la Tesorería.
“¿Por qué no
va a haber intermediarios? Porque así no
llega el apoyo, se queda en el camino o hay moche, no llega completo. Lo que
queremos es que con la tarjeta lleguen completos”, explicó López Obrador a los
habitantes de Acambay. “Ahí hay organizaciones, pero como arroz, que se dedican
nada más los dirigentes a ver que el gobierno les entregue los apoyos para la
gente, y ellos se quedan con la mayor parte. Se acabó ya esa extorsión. Va a
ser directo el apoyo […] Es como embudo, le ponen arriba lo suficiente y llega
muy poco, a veces nada, porque hay moche, ya no va a ser así”.
En
Huachinango, Puebla, abundó más: “Ya no
va a haber intermediarios. No es que: ‘Yo soy de la organización Emiliano
Zapata’ o ‘Soy de la organización Francisco Villa’, o ‘Soy de la organización
Hermanos Serdán’, o ‘Soy de la Antorcha Mundial y me vas a entregar a mí el
apoyo y yo lo voy a repartir, a entregarlo a la gente’. Ya no, eso se acabó. Va
a ser directo, porque si no, no llega o llega ya con moche, no llega completo”.
En Tecuala, Nayarit, acusó que “estos caciques hasta le faltan al respeto a la
gente. Dicen: ‘Mi gente’. No. Somos ciudadanos libres, qué mi gente ni que ocho
cuartos”.
El
Presidente López Obrador reconoció que
no hay cobertura de bancos en todos los poblados, por lo que se implementará el
Banco del Bienestar (ahora Bansefi) y se hará un censo. “Va a tener cobertura,
va a tener sucursales hasta en las comunidades más apartadas para que así se
reciba el pago”, dijo. Diego Rendón de la asesoría CAYSO expuso que es un gran
reto porque solo el 40 por ciento de la población mexicana está bancarizada, de
acuerdo con datos oficiales.
Federico
Ovalle Vaquera, Secretario General de la Central Independiente de Obreros
Agrícolas y Campesinos (CIOAC), aseguró
que no todas las organizaciones campesinas son corruptas, y propuso al Gobierno
federal investigar a las señaladas.
“Si el Gobierno, a quien le
corresponde esa función de fiscalizar, tiene identificadas organizaciones que
se han dedicado a cometer actos de corrupción y que hayan recibido recursos por
parte de las dependencias de manera directa, debería de decir los nombres y las
cantidades que recibieron. Que se aplique la justicia y la ley. De lo contrario
me parece que es un discurso además de polarizante, es de descalificación a la
labor que históricamente hemos hecho quienes estamos en organizaciones sociales
y campesinas”, dijo
en entrevista.
Valle aclaró que “los recursos desde hace años se
vienen entregando a los beneficiarios de manera directa. Las organizaciones no
recibimos un solo peso del gobierno para entregarlo. Se entregan vía padrón y
eso está bancarizado. Se entrega a través de los bancos directamente al
beneficiario”. El líder campesino enfatizó que la CIOAC es independiente de
gobiernos, partidos políticos y del dinero a diferencia de otras con líderes
“balines, aplaudidoras, tapaderas del Gobierno federal que durante años en el
pasado fueron filiales del PRI […] Particularmente me refiero a Antorcha
Campesina y a la Confederación Nacional Campesina”.
“LA ANTORCHA
MUNDIAL”
“Es
necesario que el Gobierno federal cambie su visión y percepción de Antorcha,
pues no somos intermediarios ni queremos dinero, ni moches”, dijo el Diputado
federal priista y antorchista, Brasil Alberto Acosta Peña.
El Movimiento Antorchista Nacional
inició con 30 miembros, sobre todo campesinos. Fue fundado en 1974 por su
actual líder el Ingeniero Agrónomo Aquiles Córdova Morán en Tecomatlán, Puebla.
Actualmente son más de 3 millones de integrantes en Puebla, Michoacán,
Veracruz, San Luis Potosí, Estado de México, Ciudad de México, Oaxaca, Guerrero
e Hidalgo, y tienen presencia en la política tanto en alcaldías como en
Congresos.
La adhesión de Antorcha a las filas
del Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue en octubre de 1988.
“Encontramos que los documentos básicos del PRI eran los que mejor reflejaban
los intereses del pueblo pobre de México, y desde luego, los intereses de
Antorcha”, justifica el movimiento que apoyó en 2018 al candidato José Antonio
Meade Kuribreña. “Para la financiación de sus activistas, Antorcha no recibe
dinero ni del Estado ni de empresas privadas ni de los partidos, ni siquiera de
partido al que está afiliado, el PRI [dice que lo hace a través de colectas
públicas]”.
El Presidente Andrés Manuel López
Obrador, al referirse a “intermediarios” que se quedan con “moches” durante la
transferencia de apoyos ha señalado a “Antorcha mundial”, refiriéndose a esta
organización priista. Otros dirigentes de organizaciones campesinas coinciden.
“Antorcha
Campesina tenía directamente recursos
asignados desde la Secretaría de Hacienda. Los tenía asignados en acuerdo con
el grupo parlamentario que ellos tenían en la Cámara de Diputados federal.
Tenían un número importante de diputados y llegaban a negociaciones con
Hacienda cuando se discutía y aprobaba el Presupuesto de Egresos para etiquetar
recursos a esa organización en algunos programas sociales, obras, carreteras,
vivienda”, afirmó Max Correa, campesino de la Central Campesina Cardenista,
organización que también exigió un aumento al presupuesto en la manifestación
de diciembre en el Congreso.
Por ejemplo,
en la junta auxiliar de Huejonapan, del
municipio de Tepexi de Rodríguez, Puebla, se construyó el Telebachillerato
Digital No. 94, una obra gestionada por los ex diputados federales antorchistas
Edith Villa Trujillo, Hersilia Córdova Morán y Juan Manuel Celis Aguirre de la
LXII Legislatura. El Diputado federal priista y antorchista, Omar Carreón Abud,
advirtió que en Michoacán al menos siete obras sociales por 46 millones de
pesos se frenaron por la casi desaparición del Ramo 23 en el Presupuesto de
Egresos de 2019.
Ante las
acusaciones de quedarse con moches, el
líder Aquiles Córdova y miembros antorchistas las han rechazado exigiendo pruebas
y, consideran, el ataque es porque en diciembre exigieron en el Congreso
presupuesto para infraestructura en las regiones que representan a través del
ramo 23.
“El intermediarismo de organizaciones
y ‘líderes’ en el manejo de los programas de transferencia monetaria del nuevo
Gobierno, destinados a los más débiles y marginados del país, no tiene
absolutamente nada que ver con nosotros, con ‘la antorcha mundial’. Nunca hemos
tenido ni pedido la concesión de ser nosotros, los ‘falsos líderes y dirigentes’,
quienes entreguemos esos recursos monetarios a los pobres para comprar su apoyo
y su adherencia a nuestro Movimiento”, escribió Aquiles Córdova como respuesta al mandatario
federal.
“Los dineros de programas como
Progresa, Prospera, Sesenta y más, y otros parecidos, nunca fueron manejados en
el pasado por ninguna organización ‘intermediaria’, sino siempre por
funcionarios gubernamentales que, con el padrón oficial de beneficiarios en
mano, entregaban el recurso personalmente a cada uno de ellos, previa
identificación”,
expuso.
Finalmente exigió pruebas. “Hace falta remitirse a
las pruebas documentadas y, muy en particular, a la realidad de los hechos
duros, contantes y sonantes […] Si algún funcionario o gobierno sostiene que
nos entregó alguna vez dinero en efectivo para nuestro manejo discrecional,
[que] respalde su afirmación presentando las pruebas documentales que deben
obrar en su poder; que si alguien sostiene que nos quedamos con el dinero
destinado a alguna obra, diga de qué obra se trata, cuándo y dónde dejó de
realizarse y presente la denuncia correspondiente”.
Luis Enrique
López Carreón, dirigente del Movimiento
Antorchista en Colima, y Diana Aguilar Castillo, responsable del trabajo
estudiantil del Movimiento Antorchista en Veracruz, aseguraron que los ataques
se derivan de su lucha por el presupuesto.
“Nunca hemos sido ni seremos jamás
‘intermediarios’ de ningún programa social, tal como lo denuncia el Presidente,
y de que, nunca se ha dado jamás en sus discursos, ninguna prueba ni dato duro
de lo que se dice. Entonces, ¿por qué lo dice?”, cuestionó.
Sospecha que
es porque, además de eliminar del
presupuesto 2019 programas sociales, “se eliminó también un ramo presupuestario
[el 23] que permitía al Movimiento Antorchista gestionar obras de
infraestructura, de suma importancia para mejorar la vida de sectores muy
pobres y marginados del país”.
Por eso se manifestaron durante tres
días en los alrededores del edificio del Congreso de la Unión reclamando,
evocó, agua potable y drenajes, electrificaciones, pavimentos, construcción de
hospitales, escuelas, carreteras y muchas, muchísimas obras más.
El 23 de
diciembre pasado, por la noche, el
Diputado Mario Delgado, presidente de la Junta de Coordinación Política
(Jucopo), prometió que el 8 de enero revisarían la manera para que las obras
fueran incluidas. Pero, dijo López Carreón, no cumplieron.
“¿Por qué tanto odio y veneno para el
Movimiento Antorchista?, ¿qué tanto significa Antorcha, como para que se
necesite la propia voz del Presidente de la República para buscar su
desprestigio?”,
planteó.
La
antorchista de Veracruz Diana Aguilar Castillo dijo que son víctimas de “calumnias y desprestigio”, producto de
manifestarse en contra de la propuesta de recortarle el presupuesto a los
municipios.
“El plan que tiene el actual
Presidente es desmantelar todas las organizaciones sociales, y en especial al
Movimiento Antorchista Nacional, porque somos la única organización en el país
que está al servicio de la clase trabajadora”, aventuró Aguilar.
Guadalupe
Orona Urías, dirigente antorchista en Hidalgo, agregó que la actividad económica de Antorcha es legal, legítima y
cumple con todas las reglas y obligaciones. Los recursos económicos, dijo, los
han obtenido del trabajo honesto de miles de activistas, a través de colectas y
diversas actividades económicas, así como de sus propias cuotas, no de
subsidios gubernamentales.
CONFEDERACIÓN
NACIONAL CAMPESINA.
La
Confederación Nacional Campesina, organización
corporativa del PRI, fue fundada en agosto de 1938 en Guadalajara y presidida
por Graciano Sánchez, en la época cardenista. Representa a más de 3 millones de
campesinos y es liderada por Ismael Hernández Deras, Diputado priista y ex
Gobernador de Durango.
En diciembre protestó en la Cámara de
Diputados junto con Antorcha contra la reducción del ramo 23.
“Al ser una organización que surge
por decreto y vinculada al Partido Revolucionario Institucional, llamada como
la que encabeza al sector agrario del PRI, siempre han sido tratados y
atendidos con un favoritismo en todos los programas social y productivos.
Tienen senadores, tiene diputados, presidentes municipales y hasta
gobernadores. Es el clásico ejemplo de una organización corporativa y
clientelar que se favoreció de estas prácticas”, dijo Max Correa, miembro de la
Central Campesina Cardenista.
“El clientelismo y el favoritismo ha
favorecido siempre desde el régimen anterior a este tipo de organizaciones para
aprovecharse de los campesinos e indígenas y manipularse”, añadió Correa.
El
integrante del Movimiento Social por la Tierra, Francisco Chew, aseveró que el PRI y la CNC se han beneficiado
mutuamente durante décadas, por lo que “es muy importante la eliminación de los
circuitos de corrupción. Estamos de acuerdo en que se eliminen. Hay grupos que
han estado afines al gobierno y reproduciendo prácticas de corrupción”.
Chew añadió que en la cadena de valor de la
producción de alimentos también hay intermediarios como almacenes que se quedan
un 47 por ciento de las ganancias.
“Desde la parte económica hay una
cultura donde siempre tanto los productores como los consumidores son afectados
por empresas intermediarias. Esto ha sido inducido por la clase política
también a nivel social”, evaluó.
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