Por Noé
Zavaleta.
Juan Antonio Nemi Dib, exfuncionario
en varias dependencias en el sexenio del priista Javier Duarte de Ochoa
–condenado a 9 años de prisión por asociación delictuosa y lavado de dinero-,
reapareció este martes ante la opinión pública para presumir su inocencia y
asegurar que no buscará “venganza”.
Y al
contrario, dijo, su principal
preocupación es “cubrir las deudas” que adquirió para defenderse mientras
estaba en prisión.
“Yo ya no estoy para venganzas, para vendetas,
ni para acusaciones. Se demostró que fui injustamente acusado, con pruebas
falsas, que fui incorrectamente vinculado a proceso, fui privado 15 meses de la
libertad por delitos que no ameritaba prisión y que finalmente las motivaciones
que me llevaron a la cárcel eran de carácter político y no la búsqueda de
justicia”, insistió.
Nemi Dib, quien desde diciembre pasado tenía “arresto
domiciliario” y lo cumplía en un hospital privado de la capital del estado,
aseguró que tres magistrados federales “resolvieron” su inocencia en el caso,
razón por la que ya no tendrá que enfrentar la justicia y ya se liberó,
incluso, de las medidas cautelares que cada semana lo orillaban acudir a la
cárcel de Pacho Viejo a rubricar el libro de control.
“Decidí
celebrar mi libertad con un café lechero. Mi celebración no podía ser con
champaña, porque no me gusta, porque no tomo. Tengo que pagar lo que debo,
tengo que pagar honorarios (a su abogado), tengo que pagar tarjetas de crédito,
tengo que ver cómo recupero la escuela de mis hijos, que perdieron, tengo que
conseguir un empleo que me permita mantener a mi esposa, mantener a mi familia
y quiero alzar la voz por los presos que son inocentes”, dijo.
En el gobierno de Javier Duarte, Juan
Antonio Nemi arrancó el sexenio como director del DIF estatal a cargo de Karime
Macías de Duarte –hoy con solicitud de extradición de la Fiscalía General de la
República-, posteriormente fue secretario particular de Duarte, para luego ser
secretario de Salud –nombramiento en el cual se le fincaron delitos que lo
llevaron a la cárcel por un periodo de quince meses- y concluyó el sexenio con
un cargo en el Consejo Estatal de Seguridad Pública.
En el caso de la Secretaría de Salud
de Veracruz su funcionamiento fue caótico durante la administración de Duarte.
Nemi Dib estuvo en prisión acusado de los delitos de
incumplimiento de un deber legal y abuso de autoridad en agravio del servicio
público, en perjuicio del patrimonio del Estado y por la violación a la Ley de
Obras Públicas del Estado.
En la carpeta de investigación
139/2017, la Fiscalía General del Estado soslayó que a todas luces la empresa
Gran Marca Proyectos no “era elegible” para hacerse cargo de la construcción de
la Torre Pediátrica, sin embargo la empresa recibió una adjudicación directa
por tráfico de influencias, según la denuncia presentada en junio pasado por el
entonces contralor general del Estado (CGE), Guillermo Moreno Chazzarini, hoy
titular de la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN).
Aunque, en el caso de Nemi Dib, la justicia fue
benévola con él, pues desde septiembre de 2018, el exsecretario de Salud y
exsecretario particular de Duarte, ya goza “por prescripción médica” de un
arresto domiciliario. Desde la comodidad de su hogar, Nemi –exconductor de
Televisión y exempresario periodístico- mantuvo actividad en sus redes
sociales.
De la media docena de funcionarios
duartistas que llegaron a estar en prisión acusados de diversos delitos, hoy
únicamente permanece en la cárcel el exfiscal general, Luis Ángel Bravo Contreras,
pues desde diciembre pasado, las puertas de Pacho Viejo se abrieron de par en
par para el exsecretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez; el extesorero
de Duarte, Mauricio Audirac; el exsecretario de Obras Públicas, Francisco
Valencia, y la exvocera de Duarte, María Georgina Domínguez Colio.
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