Javier Risco.
Le tememos
tanto a la justicia. Nos da pavor perseguir un delito. Caminamos temerosos al
entrar a un Ministerio Público y rezamos porque en realidad no encuentren a los
culpables. Sudamos al pensar en el careo, en que sepan los delincuentes dónde
vivimos y regresen por venganza. A la vez esperamos que pisen la cárcel, pero
nos invade la duda de cuánto estarán, no sabemos nada del sistema penal, no
sabemos si las famosas “copias” del Ministerio Público se nos deben cobrar o si
el servicio de “agentes especiales” requiere un pago extra.
Ignoramos
tanto de la podrida justicia mexicana que urgía una “Guía contra la corrupción
en Ministerios Públicos” –me detengo un segundo en lo que acabo de escribir y
vaya retrato trágico de nuestro presente, de verdad lean otra vez lo siguiente:
“Guía contra la corrupción en Ministerios Públicos”. Si esto no es el fondo de
un fracaso en materia de justicia, no sé qué sea.
Esta guía,
más que necesaria, fue hecha por la organización Impunidad Cero en colaboración
con Tojil (Estrategia contra la Impunidad) con el objetivo de incentivar la
denuncia brindando información clara sobre el proceso penal, educar a la mayor
cantidad de población una vez que esté en el Ministerio Público evitando la
complejidad del lenguaje jurídico, y para ofrecer a los usuarios herramientas
que eviten actos de corrupción y de violación de derechos por parte del
personal de las procuradurías y fiscalías, este último punto tal vez el más
importante y el más grave.
En la guía
se encuentra la definición de delito, las autoridades involucradas en el
proceso penal y hasta qué situaciones NO deben denunciarse ante el Ministerio
Público.
De manera
didáctica se explica el proceso para levantar una denuncia, cuáles son tus
derechos y a lo que están obligadas las autoridades en cada paso.
Tal vez la
parte más relevante de esta guía son los 15 puntos en los que se presentan
posibles focos rojos de impunidad. Estoy absolutamente seguro que varios hemos
sido víctimas de este sistema cayendo en una o más de estas situaciones:
• Cualquier
solicitud para “ratificar la denuncia” es ilegal y podría retrasar la
investigación y generar impunidad.
• Cualquier
solicitud de gratificaciones o remuneraciones a cambio de recibir copias o
documentos, así como por realizar labores que legalmente le corresponden al MP,
es un delito.
• Decretar
la libertad es una facultad del MP que debe aplicarse en casos excepcionales:
cuando el detenido no represente un riesgo para la víctima o la comunidad y se
garantice que seguirá acudiendo al proceso y que la investigación no será
obstruida.
• En caso de
que las determinaciones del MP sean contrarias a derecho, existe la posibilidad
de controvertirlas ante el juez.
• Es tu
derecho como imputado o víctima promover ante el MP la solicitud de actos de
investigación que sean necesarios para el esclarecimiento de los hechos
denunciados.
• Toda
víctima u ofendido tiene derecho a contar con un asesor jurídico.
Estos son
algunos puntos donde la impunidad o la corrupción pueden hacerse presentes, hay
nueve momentos más en el proceso en los cuales Impunidad Cero y Tojil ven focos
rojos, mismos que se pueden consultar directamente en la guía.
(Para
descargar la guía entrar al siguiente link).
¿Por qué es
importante esta guía? ¿Por qué no se trata sólo de un informe más que nos
deprime mostrándonos el mal estado de nuestra impartición de justicia? Porque
todos estos puntos y las deficiencias de las que se aprovechan en un MP para
cometer cualquier acto de corrupción nos dejan ver la enorme vulnerabilidad que
tenemos por nuestro analfabetismo legal, pero hay una buena noticia: está en
nuestra cancha aprender lo que es nuestra obligación saber y a lo que tenemos
derecho de exigir.
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