Atzayaelh
Torres.
El presidente Andrés Manuel López
Obrador no da tregua a la Comisión Reguladora de Energía (CRE). En las
conferencias mañaneras, el mandatario no ha parado de criticar al órgano
regulador de los sectores eléctrico, de gas natural, gasolinas, gas LP; les ha
dicho que fueron creados solo para darle permisos a las empresas privadas, y
que Pemex y CFE “tenían” (o sea, ya no) que pedirle permiso.
En un contexto donde no hay
contrapesos ante el abrumante capital político del presidente en el Congreso,
en gobiernos estatales e instituciones, la CRE resultaba la esperanza para
todos aquellos que anhelan en el sector energético, lo que el presidente llama
“el modelo neoliberal”, para que continuara fomentando la apertura del sector a
la competencia y que no pudo sostenerse por sí solo. Eso se acabó.
Sin embargo,
es una realidad que la CRE se neutralizó
sola, pues en lugar de asumir el contrapeso, de los cuatro comisionados que
dejaron su lugar en el órgano de gobierno, tres fueron por decisión propia y
solo uno completó la vigencia de su nombramiento, abriendo la puerta de par en
par a una mayoría que tendrán aquellos propuestos por el presidente al Senado,
de los cuales prácticamente todos son ingenieros químicos y extrabajadores de
Pemex (como la secretaria de Energía).
Así, los tres comisionados que quedan
de la alineación del gobierno anterior tendrán frente así una casi imposible
tarea si quieren hacer que el modelo que heredaron continúe, “los debates serán
interesantes… antes los temas iban planchados al Pleno”, me dijo ayer una fuente muy cercana
al tema.
La batalla 4T vs. CRE comenzó pasando
las elecciones de 2018 y si estuvieran en un ring, definitivamente la CRE
estaría noqueada y subiéndose en una camilla después del combo de rectos y jabs
que le tiraron desde aquel chisme de la renuncia solicitada desde Sener; luego,
en el periodo de transición, las amenazas de cambiar la ley para sectorizarlos
en la Sener, y finalmente el recorte de 30 por ciento a su presupuesto para
este año.
Ganó Sansón
en las patadas. Los químicos que
llegarán a la CRE sin duda van a dar mucho de qué hablar, y aunque tendrán los
ojos del sector energético encima, su compromiso va a estar con el presidente,
como ocurre en el Legislativo. En resumen, las condiciones del juego no van a
cambiar mucho, solo la lealtad pasará de Los Pinos a Palacio Nacional.
Sigue la
mata dando.
En relación
a mi columna pasada, Manuel Rodríguez,
presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados me cuenta que a
su oficina han llegado casos de organismos empresariales que han denunciado a
empresas extranjeras del sector energético, de gran tamaño, que contratan a
proveedores mexicanos y los dejan con la mano estirada, por lo que el grupo que
encabeza está al tanto de la situación y le dará seguimiento.
En tanto, el drama entre Prodiel-Codisa en un parque
solar de Enel en Coahuila, sigue escalando; el próximo 20 de febrero está
llamado a declarar David Lara, representante legal de Prodiel en México, de
acuerdo con un citatorio de la Fiscalía Central de Investigación para la
Atención de Delitos Financieros de la PGJ de la CDMX del que tengo copia.
Este sería el cuarto citatorio que
recibe dicho ejecutivo, y de no atenderse, de acuerdo con el proceso, estaría
acercándose a que las autoridades lo lleven por la fuerza.
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